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miércoles, 30 de enero de 2019

CONTINUAMOS INVESTIGANDO POR LA ZONA DE PUCÓN...

En las Termas Los Pozones
El día anterior me di la paliza de la subida al Sendero de los Tres Lagos, en el Parque Nacional de Huerquehue, y hoy tocaba recuperarse...,  Donde mejor que en unas termas?, pues hice como los futbolistas de la época de Kubala que al día siguiente del partido tenían sesión de baño y masaje. A mi, me falto el masaje, porque el baño, me lo tomé y bien tomado, con agua caliente a diferentes grados según en la poza que te colocabas, y en el río, a lo salvaje, que estaba que pinchaba de fría. Todo esto lo hicimos en las Termas Los Pozones, que me las recomendaron por ser las más auténticas y a la vez, las más económicas. 





Aqui tomamos el baño de agua fría...
Llegamos al lugar que se halla al final de una carretera en plena montaña sobre las once de la mañana, había que protegerse del sol, no había un nube en el cielo,  y después de cuatro horas estábamos frescos como una rosa, y yo quemado como una gamba, por tanto, decidimos, mi único compañero viaje y yo, seguir investigando en el territorio de Pucón. 

En las Termas Los Pozones, la entrada era de 8.000PCL, o lo que son lo mismo,  11,00€, y recomendaban estar en ellas como máximo tres horas, pero en eso no eran muy estrictos, tampoco había mucha gente para que hicieran cumplir las normas. Es un lugar donde mucha gente chilena va a pasar el día, y hay en ellas familias completas tomando las aguas benefactoras, con sus sillas y picnic al mediodía.


Uno de los Tres Saltos...

Relajados y comidos, nos fuimos a castigar de nuevo el cuerpo, no tuvimos bastante con el día anterior, que decidimos ir a darnos una vuelta por Los Tres Saltos, otro lugar de reunión familiar con piscina incluida en el precio de la entrada, que nosotros no usamos, pero que incluye un trekking de una hora larga de ida y vuelta a visitar tres saltos de agua.


El segundo salto de Los Tres Saltos...
En el lugar había lo que llaman Canopy, y que nosotros lo conocemos como  Tirolina. No nos tiramos de milagro, porque realmente era una tirolina larguísima, que se iniciaba abajo en el aparcamiento,  y te subían al punto más alto del tercer salto, para desde allí lanzarte a toda velocidad de nuevo al punto de partida en la parte más baja. Daban ganas de montarse en aquel artilugio, pero preferimos continuar la investigación del territorio.

Con nuestro cochecito de alquiler nos desplazábamos, y  siguiendo un manual que nos dieron en la oficina de turismo, nos fuimos a ver Los Ojos del Carburgua.


Zona central donde convergen toas las aguas del lago...

Los Ojos del Carburgua, es el desagüe natural del Lago Carburgua, que ha diferencia de otro lagos que hemos visitado, siempre desaguan en la formación de un río, o en otro lago, pero por la superficie. Este Lago Carburgua, con el último terremoto que hubo, modificó su perímetro y se adentro en la tierra 800 metros. El desagüe lo efectúa subterraneamente  y el agua fluye por debajo de las piedras, o de las rocas de las paredes que envuelven el lugar, o por debajo de la tierra como fuentes. No es poca la agua que se ve brollar, y lo hace por infinidad de lugares, hasta crear una balsa central, que es aquí donde se forma el nacimiento del río Caburga.



Mirador de madera por debajo sale el agua...
La visita a este lugar se realiza, paseando por unas pasarelas de madera que al final finalizan en miradores, en algunos de ellos, se aprecia claramente el brollar, del agua y hay un recorrido amplio de estas pasarelas para poder observar con detenimiento el lugar.

La Laguna Azul...



Así mismo, desde este lugar, se puede ir a un lugar más escondido que le llaman Laguna Azul, y es más de lo mismo, pero gracias a la formación calcárea de las rocas  volcánicas que lo conforman, el agua coge un tono azulado y transparente muy bonito, con un entorno natural maravilloso. 

Y con esta interesante visita dimos por acabado el día. El recorrido por los Ojos del Caburga fue realmente sorprendente y bonito. El día empezó para relajarse en unas Termas, y terminó excitándonos de nuevo tanta belleza natural y agua pura.



Volcán Villarrica en acción, no son nubes¡¡¡
De vuelta a casa, pudimos contemplar el Volcán Villarrica en estado activo, sacando fumarolas por su inmenso cráter.

Aquí en Chile, es temporada alta, hay mucha gente de vacaciones y Pucón como os decía el otro día, es un centro turístico interesante por sus variadas actividades, y esto nos comportó, que cada vez que teníamos que regresar al pueblo, teníamos la correspondiente caravana de coches que no bajaba desde que se iniciaba, hasta que salias de ella, en más de una hora perdida.

Con esta espera, nos entro hambre y decidimos ir a comer a un restaurante céntrico, y a mi se me ocurrió pedir merluza a lo pobre...


Merluza a lo pobre...
  



Y a lo pobre que no me la pude acabar, menos mal que te la venden a lo pobre, porque imaginaros como sería el plato si fuera a lo rico...

O quizá como los ricos comen poco, "solo degustan", el plato sería una pírrica  miseria, quizá?

Como os decía, no pude terminarlo, y aprendí que aquí a lo pobre quiere decir esto, cantidad de comida y mucha, menos mal que solo pedí un plato.



Zona volcánica del Villarrica
Al día siguiente, se cumplían dos meses y una semana desde que empezamos la aventura, estamos a 26 de enero. Parece ayer que nos fuimos desde nuestros respectivos lugares y para celebrarlo nos encaramamos a la zona volcánica del Villarrica. 




Cueva volcánica
Con casco para ir a bajar a la profundidad...


Esta zona esta dividida en dos vertientes, en una hay el Parque de los Volcanes que por el "módico" precio de 18.000PCL, o 25,00€, te hacen un tour de dos horas para entender lo que es un volcán y porque están en Chile casi todos, y como se forman y  actúan, y porqué. El Villarrica es el que más erupciones a tenido a lo largo de los años en Chile. El tour, también incluye la visita a una cueva volcánica, que es el tubo que se forma cuando el magma se desplaza por debajo tierra, y el magma que está más en la superficie se va enfriando y forma esta especie de tubo con una forma superior de pico, y que a veces se bifurca en otros dos tubos. Descendimos a esta cueva, que tendrá más de un kilómetro de longitud visitable, y una profundidad en el terreno de unos 50 metros, donde al final del recorrido, el guía nos hizo experimentar lo que es la absoluta oscuridad, y el silencio total, ya qué al apagar las luces y guardar silencio todos los presentes, solo se oían las gotas de agua que se filtran y  caen en su interior, y el negro en nuestra vista era total, no nos veíamos ni nuestras propias manos. 

Luego la visita a la zona continua atravesando por un puente colgante sobre el canal que dejo el deshielo del glaciar, y termina con la visita a un bosque autóctono que ha sobrevivido a todas las erupciones que se han producido, donde hay un centro explicativo de los arboles que allí se encuentran.



Norberto en la lejanía hacia la nieve volcánica
Terminada la visita al Parque de los Volcanes, regresamos hasta el cruce de carreteras, para ir hacía la otra vertiente del volcán. En esta otra vertiente se encuentra la Estación de Esquí del Villarrica, que siendo verano obviamente, no funciona. Pero desde allí, se organizan las excursiones a la cima del volcán con lo que siendo sábado había una gran actividad de audaces personas que ascendieron a lo más alto. Yo me conforme con verlo desde la silla de la terraza del mirador, pero el intrépido compañero de viaje, Norberto, se animó a iniciar en solitario una mini ascensión hasta el inicio de la nieve volcánica. Para realizar la ascensión completa, hay que cumplir con unas estrictas normas, y no esta permitida la ascensión si no se va acompañado de un guía profesional. Se castigo el cuerpo a pleno sol de mediodía por espacio de dos horas, yo entre tanto, a la sombra, le hice las correspondientes fotos en la lejanía, y decidí comer tranquilamente a la espera de que él llegara.


En el centro de la foto Pamela
Una vez regreso Norberto de su "paseo de montaña", teníamos que ir a devolver el cochecito de alquiler, y el día se nos había acabado. De nuevo la caravana para entrar en Pucón de rigor, pero llegamos en hora. Devolvimos el coche, y nos fuimos a cenar tranquilamente con un buen par de cervezas chilenas artesanas...

Mañana continuaremos la aventura, y nos hemos de encontrar con Pamela. Recordáis aquella chica que viajaba sola en Puyuhuapi?, y que nos hicimos fotos y departimos en el bar del pueblo?, Sí Pamela aquella chica..., nos invito a contactar con ella, si íbamos hacia su ciudad, Temuco. Y contactamos con ella, seremos sus invitados en su casa de por unos días. 

Pero antes, nos volveremos a ver en Pucón con ella, y ya os contaré.

Será sorpresa, y como siempre.


Continuará...











  




martes, 29 de enero de 2019

VIAJANDO A PUCÓN Y DURANTE CUATRO DÍAS INVESTIGAREMOS SUS ALREDEDORES...

Volcán Villarrica

Después de descansar un día, y de reponernos del constipado  griposo que nos   atacaba a ambos,  decidimos el día 24 de enero tomar de nuevo un autobús y darnos otra paliza de carretera. Más de 400 Kilómetros separan Puerto Montt de Pucón. Teníamos seis horas de viaje en un cómodo bus semi cama de dos pisos para llegar a Pucón. 

Pucón es una localidad del distrito de Lagos (centro de Chile) que se extiende al borde del lago Villarrica, cuyo horizonte está dominado por el volcán Villarrica, cubierto de nieve. La ciudad es un centro de turismo de aventura conocido por el acceso a las rutas de senderismo, deportes acuáticos, el descenso de aguas rápidas, los paseos en kayak, el esquí y el snowboard en invierno. En los alrededores hay desde playas a orillas del lago hasta bosques tropicales templados. En los valles boscosos cercanos hay fuentes termales naturales. Y tiene una gran actividad inmobiliaria de alta clase, que recuerda viejos tiempos de burbuja inmobiliaria.

El bus va por autovía de peaje, y en el camino nos encontramos con un accidente; un camión volcado en mitad de la autovía, nos retardo casi dos hora más en el recorrido, y llegamos al final a la terminal de Pucón, que quedaba cerca de nuestro nuevo hostel. Habíamos vuelto a la actividad mundana...

Desagüe al río Turbio


Me había olvidado de comentaros que esta es la zona volcánica más activa  de Chile, y yo ya me conformo con verlos sacar humo, no hace falta que en mi honor monten el "taco" como dicen aquí. El volcán Villarrica está activo, y posee un cráter de 200 metros de diámetro que contiene en su interior un lago de lava cuya profundidad varia entre 100 a 150 metros, con una fumarola permanente y actividad explosiva débil persistente, desde que el 3 de marzo de 2015,  a las 03:00 horas, y por espacio de 55 minutos, monto la marimorena en la zona, pero sin desgracias, ya que durante días estuvo dando señales de vida, hasta que de repente hizo una erupción vertical, lanzando hacia arriba material entre seis y ocho kilómetros de altura, y dispersando cenizas sin causar daños mayores daños. La eyección de los materiales piroclásticos alrededor del cráter fusionó parcialmente el casquete glaciar del Villarrica, generando lahares de baja magnitud que descendieron principalmente por los ríos Voipir, Correntoso, Zanjan Seco, Carmelito, Pedregosos y Turbio. 


Parque Nacional Huerquehue
Habíamos decidido quedarnos cuatro días en Pucón, y para eso necesitábamos alquilar un coche, pues se hace difícil poder moverse con facilidad. Encontramos una castaña de coche de alquiler, sin aire acondicionado y con la dirección más dura que una piedra a razón 35,00 € diarios.

Al día siguiente, 25 de enero, teníamos previsto volver de nuevo a la vida salvaje, olvidarnos de autovías, peajes,  y volvimos a visitar un Parque Nacional, esta vez le toco al Huerquehue, y en el escogimos el sendero de los lagos. Se trataba de un trekking de menos de nueve kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, con un desnivel de 700 metros, que lo hemos realizado en ocho horas, contando con haber comido, y habernos bañado en el Lago Verde, para reponer fuerzas, pues había que volver a bajar.




De cabeza al agua del Lago Verde
Durante el recorrido encontramos un mirador que me permitió descansar, pues el tramo inicial era durísimo, desde allí se divisaba el Lago Trinquilco con el Volcán Villarrica. Después venia el primero de los tres lagos, el Lago Chico, luego continuaba más relajado hasta el Lago Toro, parada obligada para comer, y acto seguido subida hacía el Lago Verde, donde sin miramientos y en calzoncillos me tire al agua sin pensármelo dos veces.


Cascada Trufulco


Luego llegó Norberto y siguió con mi ejemplo y también se baño de cuerpo entero, en un lago andino a 1.450 metros de altura, con el agua lo suficientemente fresca, pero en ningún caso helada como en algunos de nuestros lagos pirenaicos. La bajada fue otra cosa, tranquila y pudiendo ver el sol de tarde que siempre es el mejor para las fotos. De subida nos dejamos las dos cascadas que habían en el camino, y en la bajada nos relajamos viéndolas fluir. Primero la Cascada del Trufulco, y un poco más abajo la Cascada del Nido de Águilas.

Una vez en el parquing, coche y de nuevo, vuelta a Pucón. Buscamos un restaurante donde Norberto pudiera comerse una cazuela, (así se llama un plato de sopa con tropezones), pero antes, tuvimos que sufrir la caravana que se forma de coches para llegar a Pucón, donde en el trayecto hay instalado un mercado de oferta gastronómica privada, que te asalta al coche ofreciéndote cada uno sus productos 



Grafitti alegórico a Pucón al lado del restaurante
Nosotros compramos para probarlos, y sin saber de que trataba, "Calzones Rotos", que es una masa dulce de harina con huevo y azúcar, cortada a tiras con un agujero a lo largo en medio, vaya como un "donuts", pero alargado. Estaba muy rico y nos dieron seis Calzones Rotos por 1.000 PCL o 1,33€. No quedó uno...

Encontramos restaurante, cenamos, Norberto se comió su cazuela de vacuno, y yo una hamburguesa completa. Todo lo acompañamos con cerveza artesana, pero atención, antes de servirnos la comida, nos dejaron muy claro que solo se "cancelaba", que significa pagar, en efectivo, no aceptaban tarjetas de crédito... 

A dormir y hasta el día siguiente, que después del esfuerzo de hoy, mañana será más relajado, pues visitaremos unas Termas.

Continuará...






  


lunes, 28 de enero de 2019

NUESTRO ÚLTIMO DÍA EN LA ISLA GRANDE DE CHILOÉ...



Despedida del Hostel Costanera



Hoy era nuestro último día en la Isla Grande de Chiloé, y no queríamos despedirnos, sin darle las gracias más efusivas a la Sra. Doris, la "jefa" y alma del Hostel Costanera. Su simpatía nos cautivo, su atención y cuidados nos maravilló, y quiero dejar por escrito de esto constancia.  Hasta hoy, tras más de sesenta días viajando,  ha sido el mejor lugar por el que hemos pasado. Este alojamiento de Dalcahue, pequeño Hostel, merece para mi una puntuación de 10+++, y lo hemos elegido entre nosotros tres, Jose, Norberto y yo, después de más de dos meses de ir de hostel en hostel, viajando por Sudamérica, como el mejor hasta la fecha. Sus excelentes y exquisitos desayunos que nos ha servido la "jefa" no se pueden comparar con ningún otro hasta la fecha, Estoy seguro que de seguir en esta línea, la Sra. Doris y sus dos hijas que también regentan el negocio, darán que hablar en restauración. Tienen el éxito asegurado, adelante con este negocio que está empezando¡¡¡


Cascada de Tocoihue
Y siguiendo los consejos de la anfitriona Doris, nos hemos ido a ver un salto de agua, las Cascadas de Tocoihue, nos iban ya de camino hacia el norte para llegar a embarcar y volver a tierra firme.

Iglesia de Quemchi









Y de las cascadas de Tocoihue, nos fuimos a recorrer otro pueblo interesante, se llama Quemchi, y continuamos viendo iglesias de madera, esta vez nos salió al paso la iglesia Parroquia Patrocinio San Jose de Quemchi, que aunque no forma parte de las designadas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, también es interesante poderla visitar. Es como todas las otras construida en madera y su característica, al igual que las demás, son sus colores vistosos y arriesgados para una iglesia. 


Pasarela sobre el mar para ir a la isla...
Cerca de Quemchi, esta la Isla de Aucar o Isla de las Almas Navegantes. A ella se llega atravesando el mar a pie. No hicimos como Noé, no...Para poder atravesar el mar,  las gentes de este pueblo construyeron una pasarela rectilínea que te lleva directo a ella, y muy interesante, esta vez no nos toco pagar para poder ir de visita a un lugar. 

En la Isla de las Almas Navegantes, que debe su nombre al escritor Quemchino, Francisco Coloane (1912-2002), porque así el la llamo. Es un lugar donde la naturaleza y la espiritualidad se unen, ya que todos los años el 23 y 24 de setiembre se celebra la fiesta religiosa en conmemoración a la Virgen de las Mercedes, patrona de esta comunidad. Esta imagen la trajeron los españoles en el siglo XIX. También es tradicional la Fiesta en Honor a Jesús Nazareno, el tercer domingo de noviembre. Ambas celebraciones religiosas son acompañadas por procesión, al son de pasacalles, alrededor de la capilla, conservando la tradición y costumbres de Chiloé. 


Capilla de la Virgen de las Mercedes...
  
En la isla de Aucar, o de las Almas Navegantes, hay aparte de la Capilla, también un Parque Botánico con especies autóctonas de la Chiloé, así como un cementerio, donde me llamó mucho la atención, que gran parte de los allí enterrados, sus lapidas rezaban con el apellido Bahamondes. Serian familiares de Franscisco Franco Bahamondes que emigraron ha hacer fortuna? Qui lo sa?

A la isla en cuestión, le dimos la vuelta entera, e interpretamos el bosque, pues era un bosque interpretativo, y de allí nos fuimos ya directos a embarcar hacía Puerto Montt.

Hoy era el día que a las 22:00 horas de la noche nuestro compañero de viaje Jose nos abandonaba, ya que el quería hacer el viaje más rápido que nosotros y regresar a España antes, con lo cual, tomaba un autobús cama durante toda la noche dormiría desplazándose hacía la casa de un amigo suyo en Santiago de Chile, para ir luego a San Pedro de Atacama, visitar el Salar de Uyuni, y continuar viajando por Colombia, para así, el próximo 18 de febrero volvernos a encontrar juntos los tres en Santiago, para hacer de nuevo el viaje a la Isla de Pascua, que hace días tenemos reservado. Hasta entonces, solo sabremos de él, vía whattsapp.


Los pololos, así se conocen aquí a los novios...


Norberto y yo, continuaremos tranquilamente nuestras odiseas y aventuras, admirando este país, sus culturas y paisajes.

Dejamos a Jose en la Terminal de Autobuses de Puerto Montt, lo vimos marchar, y le deseamos lo mejor. Nosotros nos fuimos a cenar y dormir, pues al día siguiente teníamos que devolver el coche que nos ha permitido visitar a fondo la Isla de Chiloé, y descansar tranquilamente, ya que tanto Norberto, como yo, estamos un poco resfriados y con gripe, (...maldito pajarito que me hizo un saludo por la izquierda) y hemos de cuidarnos. 




Continuará...    


  

domingo, 27 de enero de 2019

SEGUNDO DIA POR LA ISLA GRANDE DE CHILOÉ...


Nuestro desayuno ofrecido por la Sra. Doris

El día amaneció gris. Miré por la ventana y estaba la cosa cruda. Nos había advertido el día antes la Sra. Doris, que el desayuno del Hostel Costanera era espectacular. Para muestra ver la foto adjunta, y así durante los tres días que estuvimos allí, aparte de otras atenciones que nos dispensaron y que no se reflejaron en la factura. No era caro, pues dormir con desayuno nos salió a 22,00 € día,  y que por lo que se paga aquí por todo, era de lo más normal, comparándolo con el trato recibido.

Habíamos decidido ir a visitar el Parque Nacional Chiloé, que ha diferencia de otros vistos, este estaba especializado en la flora y fauna del lugar. Me dispuse a disfrutarlo con tranquilidad. Recorrí todos los senderos que estaban marcados y habilitados, iniciando mi recorrido por el más largo, el sendero Tepual, que te introduce en un bosque húmedo y espeso de arboles  de largas ramas que se enredan entre si, y denominado Colgüe de Chiloé, y que en estado salvaje aceptan que otras vegetaciones compartan espacio con ellos. Estos son los arboles que los chilotas utilizan para hacer las cercas y el vallado a su territorio.


Mirador del Sur
Y andando entre pasarelas de madera, para poder andar sobre los humerales fangosos, viendo estupenda vegetación, llegué al Mirador del Sur, y desde aquí era donde empezaba el autentico sendero Tepual, pues lo andado hasta aquí, era pura propaganda.

Inmerso en el sendero, a veces parecía una selva virgen, estaba andando yo solo. Solo mis oídos escuchaban el rumor del viento, el ruido de mis  pisadas y el canto de múltiples pájaros, que imagino me vigilaban ellos a mi, pues yo no podía localizarlos. Esta solitud dentro de esta selva, era para mi un relax impagable. 

Continué andando, y entre tanta naturaleza, fui disfrutando. Que delicia..., el sendero llegaba a su fin, había transcurrido más de una hora, y opte por continuar en una bifurcación que me llevaba a otro sendero, este era el Lahuen, y que transcurría gran parte del tiempo por encima de una pasarela de madera, así se conservaban mis zapatos del fango humeral. En el recorrido me encontré con la zona de los cipreses y del canutillo. El final del sendero llego en un mirador que daba punto final al recorrido por seguridad a los visitantes, pues estaba en condiciones impracticables para ser andado a partir de allí. Que pena, leñe..., me toco dar medía vuelta y regresar en busca de otro.


Mi segundo pájaro, un Diucon
De vuelta, hacía el Centro de Interpretación, encontré mi segundo pájaro que pude fotografiar, era un Diucon, el anterior un Chucao, me saludo a dos metros de distancia, me hizo un refilado canto, y no me dio tiempo a levantar la cámara que se había fugado. Me dijeron que habría sido muy afortunado si lo hubiera podido fotografiar, pues es muy difícil poder tomar instantáneas del pajarito. En el Centro de Interpretación, echaron mano a la superstición chilota, y me preguntaron por que lado me había cantado el Chucao?  Si me había cantado por mi derecha, sería afortunado, y si por el contrario, lo había hecho por la izquierda, tendría yo problemas. El pajarito de marras, me canto por la izquierda, y días después tenía la gripe..., ja, ja, ja.



Mirador Playa y Dunas
Me informe de lo que me faltaba por recorrer, y me fui hacia el sendero Playa y Dunas.

Continué contemplando la variedad de la flora, y esta vez diferente a la anterior, ya que el suelo era arenoso a diferencia del anterior que era húmedo. 

Tuve una pelea un escarabajo negro gigante, y por suerte me pude liberar de él.  
Mi amigo el escarabajo gigante negro...



Después de otra hora larga, y con esta se habían cumplido más de tres horas de paseos por la naturaleza, decidí ir a visitar el Museo del Fogón, donde se exponen utensilios de la forma de vida de la gente nativa chilota en su época usaban. Tenían expuestos desde una máquina para lavar oro, a una sierra para cortar leña, los típicos arados tirados por bueyes, los bongos de arrastre, una especie de canoa para transportar personas por la nieve o barro, el Changuay un artilugio para transportar materiales diversos  por los terrenos embarrados, tirado por bueyes.

Eran al final, las 15:00 horas, y nos habían avisado que desde esta hora hasta las 18:00 horas iba a llover, y no se equivocaron. Llovió, caray si llovió,  "a cubos", y esto nos impidió poder ir a visitar el Muelle de las Almas, un lugar inhóspito y extraño en el Pacifico. La visita quedó aplazada sine die...

Iglesia de Chonchi


De vuelta a casa, aprovechamos para visitar en el camino, algunas de las Iglesias Patrimonio de la Humanidad. Primero pasamos por el pueblo de Chonchi.

La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, también conocida como Iglesia de San Carlos Borromeo, es un templo católico, y se ubica en la parte superior del pueblo, en la plaza principal del pueblo. La misión "San Carlos de Chonchi" fue creada por los misioneros jesuitas en 1764 para evangelizar a los indígenas payos que habitaban la costa de Chonchi y la cercanía del actual Quellon.

Los Palafitos de Castro







De Chonchi, me dirigí hacia Castro, capital de la Isla Grande de Chiloé, para ver otra de las increíbles cosas que esconde esta isla, los famosos Palafitos. Como explique en otro capitulo, los Palafitos son construcciones que se alzan sobre el mar, sustentadas por troncos en forma de columnas en su parte inferior, y que se sumergen en el agua, cuando esta alcanza la marea alta.



Iglesia de Castro
Como estábamos en Castro, no podíamos dejar pasar de visitar la más espectacular de las Iglesias Patrimonio de la Humanidad. Hacia la Plaza de Armas del pueblo que me dirigí, y allí, impresionante y esbelta se alzaban los dos campanarios de la iglesia. Estas iglesias son una maravilla, pues están totalmente construidas de madera, en ella no hay una sola piedra, y todo es madera. 

La Iglesia de Castro está dedicada a San Francisco. El templo actual fue construido en el mismo lugar en que fueron erigidas otras dos iglesias, destruidas por incendios en 1857 y 1902. Su construcción se realizó entre los años 1902 y 1912. El 8 de agosto de 1911 la iglesia se derrumbó y hubo que volver a reconstruirla. 

Interior de San Francisco en Castro


Finalmente se completó a finales 1912. Posee una superficie de 1404 metros cuadrados, un ancho de 25 metros, una longitud de 52 metros, una altura de 16 metros al cielo de la bóveda central, que además cuenta con una cúpula sobre el presbiterio de 32 metros y la altura de sus torres es de 42 metros. Es conocida de forma errónea como la Catedral, que en realidad se encuentra en la población de Ancud. Estar dentro de esta iglesia, es increíble, y te quedas maravillado de lo que han construido utilizando únicamente la madera. Te deja sin palabras..., es de una belleza única.

Y corriendo, con la boca abierta, nos fuimos hacia nuestro pueblo, queríamos llegar a tiempo para poder ver el interior de la Iglesia de Dalcahue, que el día anterior estaba cerrada a cal y canto, y nos habían dicho que últimamente se había inaugurado la iluminación interior y que era una maravilla poderla visitar.




Interior iluminado de la Iglesia de Dalcahue
Y llegamos cinco minutos antes de que nos la cerraran, y la pudimos visitar, es también otra maravilla de construcción en madera, y decorada con pintura imitando en las columnas el mármol. 

Su construcción data de finales de siglo XIX y se levantó en el enclave que anteriormente ocupaba una capilla de misioneros jesuitas.

La iglesia de Dalcahue, tiene 38,40 metros de largo y 17,10 metros de ancho, la altura de su nave central es 9,23 metros aproximadamente, mientras que sus naves laterales tienen una altura de 5,90 metros. La altura de la torre de la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores es de 26,50 metros. Su pórtico tiene nueve arcos, que son solamente decorativos, pies el verdadero sostén de la estructura son postes en un dintel. 

Su construcción data de la segunda mitad del siglo XIX y en una foto de Jermán Wiederhold de 1893, se ve que tenía un techo de cuatro aguas. El año 2013 se comenzaron trabajos de restauración que culminaron en septiembre del 2015 con la inauguración de su iluminación interior.

Y aquí acabo nuestro segundo día completo en la Isla Grande de Chiloé, nos dio para mucho y bello. Como siempre a descansar y cenar para prepararnos para el día siguiente que será el último que dedicaremos a la Isla de Chiloe.

Continuará...





sábado, 26 de enero de 2019

LA ISLA GRANDE DE CHILOÉ...

Ruta de las Islas de Chiloé

Era 20 de enero, y se cumplían este día los dos meses desde que llegué a Buenos Aires, para desplazarme posteriormente con Norberto a las Cataratas de Iguazú. 



El día anterior aprendimos varias cosas, una de ella es que las carreteras en Chile, se pagan como si de una Autopista de peaje fuera en España; y no todos los peajes son iguales pues de ida pagamos 600 PCL, o 0,80€ y a la vuelta nos cobraron 700 PCL, o 0,93€, que estas carreteras que son como una autovía, en ella hay paradas de bus que la gente usa para subir y bajar en ellas, y que por estas mismas autovías, por el arcén circulan con bicicleta; que la autovía a diferencia de como son en Europa, que están prácticamente valladas para que en ella no penetren animales, o personas, aquí esto no es así, y te puedes encontrar en medio, cualquier cosa, desde un perro a un vendedor de ollas y paellas en el peaje, y con toda seguridad, gentes que venden empanadas, agua fresquita, etc., etc., total que aquí se vive de otra manera, y esto nos demostraba que cuando estuvimos por la Patagonia, al sur de Chile, estábamos en la gloría. En las ciudades, esto ya cambia radicalmente.



Castillo San Miguel de Ahuy
Con nuestro coche de alquiler, salimos rápido hacia Puerto Pargua, previo peaje de autopista lógicamente, para cruzar a la Isla Grande de Chiloé, allí seguro que de nuevo recuperábamos la calma de lo salvaje. Entramos en la barcaza los penúltimos, y desembarcamos en Puerto Chacao, donde avistamos de nuevo lobos marinos descansando tranquilamente sobre las boyas flotantes del puerto. Una vez en la carretera, se habían acabado las autovías de peaje, nos dirigimos hacia Ancud, y de allí hicimos ruta hacía el Castillo de San Miguel de Ahuy. Este Castillo, fue el último reducto español antes de ser expulsados de Chile en el año 1826, la causa no fue otra que la independencia de Chile. Fue construido en madera de luma en el año 1777 por el ingeniero militar Manuel de Zorilla y Cano, bajo las ordenes del entonces gobernador Jose Antonio Carretón, fue refortificado en piedra Cancagua en 1818 a solicitud del nuevo gobernador Antonio de Quintanilla. Albergo hasta 250 hombres y tuvo una participación relevante en la resistencia realista siendo este el último bastión en caer en América del Sur. Lo declararon Monumento Nacional en 1991.

Vistas desde el Castillo de San Miguel 
Desde este sitio estratégicamente colocados, dominaban unas buenas vista, aquellos conquistadores.
Hoy desde aquí se ve un panorama al Pacifico con playas adyacentes que hacen que sea una parte perfecta para ir a descansar y bañarse en el mar.


Uno de los cañones del patio de armas

Recorrimos todo lo que quedaba de este Castillo, aunque poco había en pie, solo el polvorín, pues de edificación no había nada, y solo la plaza de armas con una colección de cañones de la época, y los fosos que estaban aun en pie.

Se acercaba la hora de comer, y hoy tocaba celebrar los dos meses de aventura, y los tres decidimos ir a comer, comida típica Chilota. Buscamos un restaurante donde pudiéramos degustar el Curanto al Hoyo.




El Curanto al Hoyo se presenta así



Encontramos en el camino, el pueblo de Quetalmahue, y en el restaurante del mismo nombre, degustamos este famoso plato que consta de: Mejillones, Almejas gigantes, Cerdo ahumado, un Muslo de Pollo, una Salchicha, y dos productos autóctonos, el Milcao y el Chapalele..., uno parece como si fuera pasta, y el otro es una masa de harina y tiene gusto a pan. Todo ello viene servido en un único recipiente, y se cocina enterrado en el suelo con fuego en el hoyo, y cubierto con hojas y cañas.

Una especialidad un tanto indígena, no?  lo acompañamos con unas cervezas artesanales que aquí en Chile están de moda, y mientras comíamos, nos iban acompañando el ágape con música en directo.



Recolectora de algas
Después de tan opípara comida, continuamos viaje hacía otra interesante parte de la isla, donde nos habían dicho que allí podríamos avistar pingüinos de nuevo. El lugar se llamaba Punihuil, pero las pingüineras eran un reclamo turístico de domingo, teníamos que embarcar y navegar a unas islas cercanas, pero nosotros optamos por pasear por la playa, y acercarnos hasta unas rocas que se veían al fondo. Aquí se podía circular con el coche por la fina arena compacta del lugar, y con el coche aparcado borde el agua, hacía allá nos dirigimos.

Al llegar vimos unas montañas de algas negras muy bien ordenadas, y de seguida salió de detrás de las rocas una señora con un saco a la espalda con más algas. Conversamos con ella, y nos explicó que este es su modus de vida. Que  las recoge y las vende a peso, y que tienen múltiples usos para productos de cosmética y cuidado del cuerpo. Que las tiene que dejar secar al sol, y que una vez secas pesan muy poco, las empaqueta un poco mojadas para que den en la báscula más peso y pueda ganar algo más, nos explicó ...las mojo con agua de mar, y así obtengo un poco más de dinerito..., "picaresca la hay en todos los lugares", ella no se esconde y nos lo contó alegremente.


Mirador de Dalcahue

En las cercanías donde estaba las señora recolectora de algas,  pudimos ver pingüinos sin necesidad de embarcarse y pagar por verlos, estaban allí, a la vista, solo había que desplazarse andando.  La tarde iba avanzando, y no teníamos aun decidido donde ir a dormir. 

Tomamos dirección a Castro, capital administrativa de la Isla Grande de Chiloé, pero descubrimos un pueblo llamado Dalcahue que tenía muy buena pinta. Encontramos un Mirador y nos encanto el lugar, con lo que buscamos alojamiento aquí. 




Nuestro alojamiento en Dalcahue
Desde el Mirador, descubrimos los primeros Palafitos, que son las construcciones sobre el mar, que están sustentadas por troncos debajo. 
Encontramos donde dormir, en La Costanera Hostel nos alojamos. Y tuvimos una suerte inmensa, pues nos atendió su propietaria, la Sra. Doris en persona, y nos contó la historia del viejo caserón donde estaba instalado su Hostel. El caserón tenía 125 años de antigüedad, y fue la mansión del fundador del pueblo, un tal Navarro, de apellido y español de origen. La casa conserva todo su encanto interior, y esta decorada y ambientada con los  muebles de la época.  Una belleza.




Nos instalamos, y salimos a conocer el pueblo, y contemplamos una nueva puesta de sol inolvidable. Además este día había eclipse de luna.

A su vez también, pudimos contemplar como la marea iba subiendo paulatinamente, y las barcas que se encontraban varadas en el suelo, empezaban a flotar sobre el agua que iba creciendo en altura.





En nuestro paseo, también descubrimos la primera Iglesia que forma parte de las Iglesias que han sido declaradas patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Son todas iglesias construidas en madera a partir del siglo XVII y que en un inicio fueron construidas por los evangelizadores españoles y reconstruidas o recuperadas en el siglo IXX, cuyas características artístico-arquitectónicas son únicas.

Como cada día, nos llego la hora de cenar y descansar, ya que al día siguiente queríamos continuar conociendo Chiloé.


Continuará...