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martes, 15 de enero de 2019

SEGUIMOS POR LA CARRETERA AUSTRAL, SEGUNDA ETAPA...

Capilla de Mármol
Nos levantamos el lunes día 7 de enero, como cada día temprano, y esta vez aún más, teníamos que estar a las 09:00 horas en el embarcadero de Puerto Tranquilo. Allí nos esperaban la gente de Explorasur, para ponernos el chaleco salvavidas, y una capa de plástico para no mojarnos. El día amaneció gris y medio amenazante de lluvia, pero esto no fue problema para que puntualmente embarcáramos y saliéramos en una barca con motor fuera borda, 9 persona y dos tripulantes hacia la Catedral  de Mármol. La navegación era de aproximadamente unos 15 minutos hasta llegar a la zona de las Cavernas, pero el agua del Lago General Carrera, estaba encrespada y había un oleaje considerable a causa del viento que siempre reina en este zona.  Llegamos a las Cavernas, y empezamos a contemplar esta rareza de la geología, el agua de había comido las partes blandas de la piedra y fue dejando la piedra marmórea a la vista generando unas cavidades remarcables, en alguna de ellas pudimos entrar con la barca hasta su interior, luego nos llevaron con la misma barca, hasta lo que ellos denominan el Túnel, otra cavidad donde también entro la barca y navegó, entrando por un lugar y saliendo por otro. Aquí fue donde el espíritu del turista se manifiesta, y ha requerimiento del guía, nos hicimos todos las oportunas fotos del lugar.


La cara de un perro
Seguimos otros cinco minutos navegando, y nos fueron mostrando las diferentes formas que caprichosamente fueron creándose, una tortuga, una cabeza de perro, un elefante con su trompa, etc., etc. Llegamos a la Capilla, una mole en medio del lago, le dimos la vuelta, me volví loco fotografiando y de nuevo nos desplazamos a ver la obra maestra, La Catedral de Mármol, otra mole de piedra aun más grande que la Capilla, que se alzaba majestuosamente desde el agua. Habían trascurrido desde que salimos más de una hora y cuarto cuando empezamos a regresar a de nuevo hacía Puerto Tranquilo. Durante la visita el tiempo fue cambiando, y la cosa empeoró y mucho, pues el regreso fue realmente un martirio, entre los saltos de la embarcación a causa de la velocidad de regreso contra el oleaje, el fuerte viento y la lluvia intensa que caía, llegamos al final del trayecto con media hipotermia, refugiándonos todos en el bar del puerto, y pidiendo urgentemente un chocolate caliente para entrar en calor.

Valió la pena pasar por esas experiencias, el frío y el agua encrespada no fueron motivos para que disfrutáramos de poder ver este espectáculo de la naturaleza, y es qué, si no vas con una barca a verlo, no hay otra forma de hacerlo. El tour nos costo 10.000 PCL, o sea 13,00 €, que considero barato para lo que se paga aquí por cualquier cosa. Es muy recomendable esta visita a los que estén por la zona, de no hacerlo, siempre después se arrepentirán de no haberlo hecho.

Todavía con las imágenes en la retina de lo que habíamos visto, empezamos la segunda etapa de nuestra aventura por la Carretera Austral, e iniciamos el camino hacia Caleta Tortel, que sería el final de nuestra segunda etapa Austral.



Al rato de carretera, nos encontramos con el desagüe del Lago General Carrera, que va a parar a la formación de otro lago, el Lago Bertrand, y de desde este nace el que es considerado el río mas bello de Chile, el Río Baker, que es el más caudaloso de Chile y tiene 175 Km de largo, desembocando en el Delta de Caleta Tortel. También al paso vimos el Lago Negro, llamado así por el color de sus aguas, que ha diferencia de otros lagos son oscuras. El Río Baker transcurre paralelo a la carretera por varios kilómetros, hasta que de nuevo se nos presenta otra sorpresa en el camino, la confluencia del Rio Baker con el Río Neff. Nos paramos, y efectuamos la correspondiente caminata hasta prácticamente su lecho, y pudimos contemplar la cascada que se forma y los rápidos y el salto del mismo, salvando un desnivel en su cauce, y también la entrada de las aguas oscuras del Neff al curso del Baker que aquí continúa su recorrido a través de un cañón rocoso, haciendo e su discurrir un espectáculo extraordinario.





Después de contemplar lo descrito anteriormente, continuamos carretera hacía el pueblo más cercano. Este era Cochrane, necesitábamos cargar gasolina, y comer, ya que eran las 15:00 horas pasadas y con tantas emociones se nos había olvidado comer...






En Cochrane, por suerte descubrimos un restaurante que en su cartel decía: COMIDA AL PASO, y su nombre era sugestivo: RAYITO DE SOL. Nos paramos a comer, y que suerte tuvimos, nos atendió la propietaria en persona, una señora de edad avanzada que nos ofreció el menú del día que consistía en una sopa de verduras caliente, y un guisado de carne exquisito, y el precio aún mejor 5.000 PCL, 6,50 €, toda una ganga comparado con lo que te cobran en cualquier restaurante de poca monta. Al entrar tuve el presentimiento de que en el Rayito de Sol se comía bien, pues dentro estaba la Gendarmeria Chilena comiendo  con el coche aparcado afuera, y esto fue lo que me dio la corazonada. No me equivoqué.



Después de la comida, la señora del restaurant, nos dejó entrar en la cocina, y nos enseño un salmón real, de los que por aquí hay, y con la sorpresa de haber visto esto pez gigante, de nuevo continuamos camino, teníamos que terminar con los 266 Km que habían entre Puerto Tranquilo y Caleta Tortel y nos faltaban más de la mitad por recorrer. Hay que tener en cuenta que al ser toda la carretera de ripio, nos se puede correr en coche, si no quieres sufrir un accidente, y se recomienda circular entre 40 y 60 Km a la hora, con lo que los trayectos se alargan una eternidad. Nuestro GPS al salir de Puerto Tranquilo, nos indicaba que para hacer el trayecto necesitábamos 9 horas y 44 minutos.







Fuimos recorriendo camino, y el tiempo fue poniéndose de perros, la temperatura exterior en algunos tramos era de 2 grados, y nos cayó una buena lluvia de agua nieve, y al final del día, casi a las 21:00 horas llegamos a Caleta Tortel. Teníamos un problema añadido, ya que habíamos reservado alojamiento a través de Airbnb, y la anfitriona, nos envío un mensaje diciéndonos que no podía alojarnos, porque los huéspedes del día anterior, habían decidido quedarse un día más, y tuvimos que buscarnos la vida, yendo a parar a casa de una señora que alquilaba habitaciones con desayuno incluido.

Caleta Tortel en un lugar pintoresco, es un pueblo en el que las calles no existen y no hay coche circulando. La gente se desplaza a través de pasarelas de madera de acacia que los pobladores fueron construyendo por encima del mar y en la montaña, a la vez que construían sus casas de madera. Ahora en estos momentos, a mi me defraudó bastante, pues la publicidad que hacen del pueblo, no refleja a realidad, ya que caminando por las pasarelas, vas viendo como de descuidado y desordenado está todo. La gente amontona sus enseres inservibles en sus terrenos al lado de sus casas, será porqué no tienen la facilidad de tirarlos por las propias pasarelas que les impiden moverse con facilidad. Neveras y lavadoras, alguna cocina, y maderas, troncos y otros enseres son la decoración no deseable del lugar. En el borde del mar, lo que llaman costanera, hay gran cantidad de botes y barcas abandonadas pudriéndose a la vista de la gente, dando un lamentable estado al lugar. 



Lo mejor de Caleta Tortel, fue conocer a Pablo Pinedo y su mujer, que estaban en viaje de bodas, Eran una pareja de jóvenes chilenos de Valparaiso,  ingenieros ambos, con los que departí largo y tendido, dándome grandes consejos e ideas para la continuación de nuestro viaje por Chile, ellos eran unos grandes conocedores de gran parte de su pais.  

Y colorín colorado, por hoy este cuento se ha acabado. 


Continuará.......  

lunes, 14 de enero de 2019

LA CARRETERA AUSTRAL

Mirador sobre el Valle de Coyhaique
Como os decía en mi última crónica, el sábado día 5 de enero teníamos muchas cosas que hacer, y las hicimos todas y más. Fuimos a cambiar dinero, desayunamos, compramos el chip para el teléfono de la compañía chilena Entel,  no podíamos quedar incomunicados, cargamos saldo al teléfono, y lo más importante, teníamos que encontrar un coche de alquiler para los próximos 6 días.   En Coyhaique había tres compañías de alquiler, Hertz era una de ellas, pero no tenia coches, la otra es Varona, pero nos ofrecía un coche 4x4 automático, que era lo único que les quedaba, pero tenía un precio de 77.000 PCL, lo que es igual a 100,00 € diarios y nos pareció muy caro, y al final visitamos la última, Recauto, y allí, tuvimos suerte.

Nuestro Suzuki Austral
Un Suzuky que nos llevamos, y encima era el  último que había, a un precio de 60.300 PCL o 78,00 € diarios. Era sábado, y nosotros queríamos el coche para empezar el domingo, pero en domingo la oficina de alquiler de coches está cerrada, con lo que el empleado, muy amablemente, nos ofreció llevarnos el coche en aquel momento y no empezar a contarnos el alquiler hasta el domingo a las 12:00 horas del mediodía, con lo que nos regalaba un día de alquiler, pero esto no fue todo, ya que para devolverlo, lo teníamos que hacer próximo viernes a las 12:00 horas nuevamente, y le dijimos que ha esta hora no estaríamos de vuelta, con lo que nos alargo la devolución hasta el viernes a las 19:30 horas que cerraban la oficina de nuevo en Coyhaique. Total que tuvimos coche con casi un día y medio más de regalo, era el día de los Reyes Magos y estos nos hicieron el regalo, seguro¡

La Cascada de la Virgen
Con el coche en nuestro poder, pudimos aprovechar el sábado, y decidimos ir a visitar lo más próximo a Coyhaique, y que nos quedaría fuera de nuestra ruta austral, y nos fuimos a conocer de pasada, el Mirador General Marchant, un mirador sobre el valle, desde donde se contempla la ciudad de Coyhaique, la Reserva Nacional Rio Simpson, que se extiende a lo largo de un trozo del río del mismo nombre, la Cascada de la Virgen, donde los devotos tienen la posibilidad de ponerle velas y hasta un altar para oficiar misas, continuamos hacía el Puerto Chacabuco, un puerto industrial y pesquero que se halla en el fiordo Paso del Medio o de Aysen, y de allí a la Bahía Acantilada. 



Bahía Acantilada
Bahía Acantilada es una playa para las familias, totalmente preparada para que puedan disfrutar de la carne asada, tiene unas instalaciones con tipo de casetas, que cada una tiene una barbacoa gigante para poder hacer fuego y su correspondiente asado. En este lugar, nos hicieron pagar 300 PCL para poder aparcar el coche, como no¡¡, aquí se paga por todo, y en muchos lugares hasta para hacer uso del baño. La Bahía Acantilada es un espectáculo de la naturaleza, te puedes bañar en el mar, y a la vez observar los hielos perpetuos de los glaciares que la vigilan. Aquí acabamos nuestro día, y regresamos de nuevo a nuestro Hostel a descansar y dormir, que al día siguiente teníamos preparado el inicio de la Carretera Austral. Estamos en el verano, pero hacía frío, y en Hostel tenían la estufa de leña a toda marcha.


El Cerro Castillo
Al día siguiente, 6 de Enero, salimos temprano hacia nuestra primera etapa de la Carretera Austral, queríamos llegar a  Puerto Tranquilo. Por la ruta lo primero que nos encontramos fue, la Reserva Nacional de Cerro Castillo, pero aquí no nos paramos, íbamos un poco saturados de subir montañas y hacer caminatas, y decidimos continuar hacía un parada más interesante, y nos dirigimos hacia el Paredón de las Manos, declarado Monumento Nacional, lugar con restos arqueológicos. En la pared rocosa de la montaña, y debajo de un balcón de la misma, fueron halladas muchas manos pintadas en negativo unas, y en positivo otras y de diferentes medidas, lo que hace suponer era una distracción de los moradores de aquel lugar en tiempos remotos. La verdad es que por lo expuesto que se halla a las inclemencias del tiempo, y a la mala mano humana, el hallazgo se encuentra en muy buen estado y pudimos disfrutar  contemplándolas y a su vez, de la caminata hasta el lugar, por un sendero de unos 30 minutos de ida, y otra tanto de vuelta. El lugar se encuentra en plena actualización, y en el se están efectuando trabajos de renovación de cartelería y miradores. Sorpresa, aquí la entrada fue gratuita.



El Monumento Nacional Paredón de las Manos
Previamente al Paredón de las Manos, estuvimos contemplando el Mirador de la Cuesta del Diablo, una perfecta plataforma desde donde se divisan magnificas vistas del Cerro Castillo con sus 2.675 metros de altura, y una amplia vista de toda la zona que a sus pies se halla, viendo desde lo alto, los recovecos que el Río Ibañez hace, como las muchas curvas de la carretera para llegar al llano. Íbamos haciendo ruta por la complicada carretera de ripio, el tiempo estaba patagonico, un rato sol, nubes siempre, y como no, lluvia y hasta aguanieve tuvimos todo el camino. Pasamos por el Mirador del Bosque Muerto, y llegamos al Lago General Carrera, llamado Chelenko por los Tehuelohes, el más grande de Chile con una superficie de 970 Km. cuadrados, y vimos la desembocadura del Río Murta, que vierte sus aguas al Lago, y al rato, llegamos a Puerto Tranquilo, pueblecito de muy pocos habitantes, pero centro neuralgico y puerto para poder ir a visitar la famosa Catedral de Mármol, que viene acompañada por la Capilla, el Túnel y las Cavernas. Lo primero que hicimos antes de llegar a nuestro alojamiento, fue comprar los billetes para el día siguiente en la primera embarcación de las 09:00 horas ir a visitarlas.

La peculiar Iglesia de Puerto Tranquilo
En Puerto Tranquilo, teníamos una cabaña para pasar la noche, y hacía allá que nos fuimos. La señora que nos hospedo, lo primero que hizo, fue encendernos la estufa de leña, pues no quería que pasáramos frío, y hacía un poco, pues estas cabañas no tienen calefacción como nosotros la conocemos, son de madera y se calientan con estufas de leña, y en la cama, ponen tantas mantas y cobertores, que la ropa de la cama pesa una tonelada. pero como hace frío va que muy bien, aunque corres el riesgo de levantarte cansado por haber soportado tanto peso...


La Cascada de la Nutria
Aun nos quedó tiempo por la tarde antes de cenar, para darnos un paseo de 70 Km entre ir y venir al Lago Tranquilo y a la Cascada de la Nutria. Luego a cenar y a dormir que al día siguiente teníamos que estar a punto para ir de visita a La Catedral de Mármol...

Y por hoy hasta aquí, mañana seguirá La Catedral y todos sus acólitos, y ya os lo contaré en otra nueva crónica.


Continuará...
   


domingo, 13 de enero de 2019

VIAJANDO DE ARGENTINA A CHILE...

De nuevo vuelvo a publicar un nuevo relato de nuestro interesante viaje. 


Puesta de sol patagonica
Desde el pasado día 3 de enero que tenía abandonada la escritura, pero como anunciaba íbamos a coger un autobús en El Chalten (Argentina) para trasladarnos a otro lugar de la Patagonia, y así fue. Salimos de noche hacia Los Antiguos, pueblo fronterizo con la localidad de Chile Chico, ya en Chile. Fueron más de doce horas de autobús cama que me permitió ver la bella puesta del sol en Argentina, y también la salida del "Lorenzo" a las 05:45 horas aproximadamente. En las fotos hay una buena colección de cielos rojizos de este día. 


Un viajero de "estranquis"
Una vez llegados a Los Antiguos, teníamos billete solo hasta allí, teníamos que contactar a nuestra llegada con otra compañía de buses, también argentina que nos hacia el traslado hasta Chile Chico y se ocupaba de los tramites fronterizos y aduaneros. Justo a nuestra llegada nuestro bus se combinaba con el otro bus, pero la suerte no nos acompaño. No era un bus normal, el traslado lo hacen en un micro-bus, y las plazas son limitadas, y ya estaba lleno cuando llegamos. Por tanto, tuvimos que esperar hasta las 12:00 horas de la mañana para poder efectuar el traslado. Entre Los Antiguos y Chile Chico, hay unos 30 km. de distancia, pero tardamos casi dos horas. Allí sucedió de todo, os cuento. En esta época del año, hay muchísimo turismo de gente joven israelí que se desplazan como nosotros de mochileros, y que según el chófer son gente complicada decía..., pero la realidad es que el señor conductor tenía tela...; en el bus se subió un grupo de chicos israelitas, pero uno de ellos tenia billete para el siguiente viaje, y para no romper el grupo, lo sentó en el suelo, ya que no había asiento libre para él, pero al llegar a la frontera, con la documentación que tienen que entregar en la aduana de las personas que viajan, lógicamente este pasajero de "estranquis" no figuraba en la lista y tuvo que volver de nuevo a la terminal Argentina a dejarlo para el próximo viaje, como de buen principio tenía que ser.  


Nosotros habíamos pasado ya el control de pasaporte. Esperábamos fuera del edificio a que volviera el micro-bus para continuar viaje a Chile Chico, y mientras Norberto y yo departíamos con una amable viajera americana, José fue a refugiarse del fuerte viento que hacía al edificio de la aduana, con lo que en estas que llega el micro-bus, y todos subimos raudos en él; el chófer controlaba que estuviéramos todos e iba contando uno a uno, y salimos rápidamente hacia la frontera de Chile Chico. Fue allí, que al descargar las maletas para pasar con ellas todos los controles de aduana y escaner, sobraban las maletas de José, y José no estaba entre nosotros. Se había quedado refugiado del viento en la frontera argentina. Nadie se dio cuenta que faltaba el pobre José, con lo que de nuevo el chófer, por eso decía que tenía tela el señor, tuvo que volver otra vez a por él. José se había ya montado con otras personas en un coche particular a la caza del micro-bus, con lo que se cruzaron por la carretera, y llegó antes a la frontera de Chile José,  que nuestro micro-bus. Total a día de hoy, todavía nos reímos de este día, y entre Norberto y yo, le hacemos "coña", cada vez que nos subimos en un bus, preguntamos si está José...?



Navegando por el Lago General Carrera 
Después de la perdida del compañero y las risas, llegamos a Chile Chico. Nos dimos un buen atracón de comer en un bar de la plaza, y compramos billetes para barco y bus que nos trasladaría durante dos horas de navegación por el Lago General Carrera, el segundo más grande de Sudamérica, hasta Puerto Ibañez. Allí el micro-bus nos esperaba, esta vez teníamos el billete de bus, pero no teníamos alojamiento. El viaje hasta Coyhanque, fue un espectáculo doble, de una parte los paisajes que íbamos viendo por la carretera, y de otra, el modo de conducir del chófer del micro-bus. Parecía que el señor tenía prisa por llegar, iba a toda castaña, hasta un viajero que iba sentado a su lado en la parte delantera, y que dijo ser chófer de camión, le recrimino su forma de conducir, pero la respuesta, fue de lo más divertida, respondió que el hace los 125 Km cuatro veces al día, y que siempre vuelve a dormir a su casa...

Nuestra residencia en Coyhaique
El mismo chófer fue repartiendo el pasaje por distintos destinos en Coyhaique, y a nosotros nos dejo delante de dos hostels, que nos dijo que la gente viajera usa mucho y no son caros. Y así fue, pudimos comprobar los dos y por una diferencia de 5.000 PCL, 6,50€ decidimos quedarnos en el Hospedaje Coyhaque por tres noches, al precio 15.000 PCL, unos 20,00 € noche y sin desayuno.

Es aquí donde empezamos a ver lo caro que es Chile, comparativamente con lo que pagábamos en Argentina pues todo cuesta casi el doble que en España. Un café con leche vale 3,80 € en cualquier bar, una cerveza, sea de barril o botella,  vale 3.000 PCL, es que igual a 4,00 €,  y la comida no se queda corta, la cobran a buen precio.

Viendo estos precios, nos hemos preguntado, como hacen para vivir los chilenos?


Oficina de información Turística en Coyhaique
El día siguiente era sábado y teníamos muchas cosas que hacer, ir a cambiar moneda, informarnos bien de nuestra continuación de viaje, horarios de buses, etc., etc., y lo más importante, alquilar un coche para los próximos seis días, que eran los marcados para recorrer la Carretera Austral, la carretera número 7, que construyó en su tiempo el Dictador General Pinochet.
Esta era nuestro próximo desafío, recorrer hacia el sur la Patagonia Chilena, que nos habían dicho que era toda una aventura. La Carretera Austral, es lo que en Argentina es la Ruta 40, la Panamericana, pero en la patagonia argentina el paisaje es de una monotonía cansina, pues prácticamente todo es "pampa", una llanura interminable, y como contrapunto importante, la Patagonia chilena, que es un autentico paisaje detrás de otro, llegas a no saber donde mirar después de ver y ver solo belleza natural. La Carretera Austral, desde Coyhaique a Villa O'Higgins es totalmente una carretera de tierra, lo que aquí llaman ripio, y discurre entre ríos, montañas, glaciares, saltos de agua y bosques. La totalidad de la Carretera Austral es de 1.247 Km., y va desde Puerto Montt hasta la localidad de Villa O'Higgins.



Por hoy, basta. No quisiera ser muy pesado, y dejo para otros capítulos nuestras experiencias viajando hacia el sur chileno patagonico. Solo os adelantaré, que lo que hemos visto hasta ahora, supera todo lo que podía conocer en mis viajes por los Alpes suizos o austriacos, a las Dolomitas italianas, y deja en segunda división a Noruega con sus fiordos y lagos. Esto es una maravilla natural, y esta en estado casi salvaje. Veremos cuanto tiempo dura así.

Continuará... 

jueves, 3 de enero de 2019

EL PUEBLO DE EL CHALTÉN, según reza a la llegada, la capital mundial del Trekking...

Un caballo en el camino de la Ruta 40
Dejamos atrás El Calafate el día 30 de diciembre, y en autobús por la tarde, recorrimos los los 214 Km. que lo separan hasta el pueblecito del El Chaltén*, parte de ellos los hicimos por la Ruta RN40 y posteriormente la Ruta Provincial RP23. 

La ruta transcurre por el típico paraje de estepa patagónica argentina, y en la carretera siempre te puedes encontrar alguna sorpresa, como en este caso. El autobús tuvo que efectuar una parada, para trasladar desde el centro de la calzada, un caballo que estaba allí, y que se había escapado de una finca colindante. En el trayecto también pudimos contemplar a la lejanía el inmenso lago Viedma, así como su glaciar que llega hasta su misma orilla.









Bienvenida en El Chaltén - Capital mundial del Trekking
Tres horas  largas de recorrido empleamos para llegar. Descubrimos este pueblo,  El Chaltén que se halla enclavado entre montañas, y desde donde parte grandes senderos a diversos parajes. El más famoso es el Sendero del Fitz Roy, que te lleva al pie de esta mítica montaña, tras andar más de 10 Km. 

*El Chaltén es un municipio ubicado en el parque nacional Los Glaciares, en la provincia argentina de Santa Cruz. Desde aquí es posible acceder a los senderos que rodean los picos del cerro Torre y del monte Fitz Roy, al noroeste. Cerca de Fitz Roy, un sendero conduce al mirador de la laguna de Los Tres. Justo al noroeste del pueblo, la orilla de la laguna Capri ofrece vistas a las montañas. San Martín, la calle principal del pueblo, está repleta de tiendas de deportes, restaurantes, albergues, bares de copas. El pueblo vive exclusivamente por y para el turismo. 



El Hostel en El Chaltén
Teníamos reservado alojamiento desde hacía algunos días, preveyendo que al ser Fin de Año estaría todo ocupado, como así fue. Compartimos habitación el primer día con joven japones que iba acompañado por su novia, y que los colocaron separados, y el segundo día una vez el joven japones arreglo su situación, nos toco compartir de nuevo la cama que sobraba en nuestra habitación con otro joven, esta vez fue israelita. Luego los dos últimos días, la demanda aflojo y pudimos dormir los tres en nuestra habitación nosotros solos. 






Los tres disidentes en el Mirador de las Águilas



El primer día, 31 de diciembre, por la mañana nos fuimos ha hacer nuestro primer trekking. Andamos unos senderos sencillos que nos llevaron hasta el Mirador superior de Águilas, para descender con un viento extremo, hasta el Mirador del Cóndor. Una caminata de aproximadamente 8 Km., que nos llevo de nuevo al Centro de Visitantes del Parque, donde contemplamos la historia de este lugar, y pudimos ver todos los consejos que dan a los que aquí llegan por primera vez. 







El Chorrilo del Salto
Como no nos habíamos cansado suficiente por la mañana, después de comer, y sin más dilación, emprendimos a caminar de nuevo, hacia el Chorrillo del Salto, una cola de caballo con bañera natural muy bonita, con lo que otros 9 Km. largos hicieron que nuestro primer día andáramos 17,5 Km. en total del día. Esta fue nuestra preparación para la fiesta de entrada de año, que no podía faltar.



No habíamos previsto donde ir a cenar, y fuimos en busca de un lugar donde nos quisieran, y en la búsqueda, dejamos algunos lugares donde el precio de la cena estaba fuera de órbita, nos llegaron a pedir desde 50 a 80 US Dolar, y terminamos cenando en una hamburguesería/cervecería llamada B & B, donde también  tenían una buena carne a la parrilla, y una buenísima cerveza artesana. 






Aqui celebramos la entrada del año 2019
Cuando llegó el momento de lo que nosotros conocemos como las campanadas y las uvas, se apagó la luz, nos pusieron una copa de cava en la mesa, y en el justo momento que cambio de 23:59 a 00:00 horas, se organizó una fiesta con música y baile de todos los que allí estábamos, incluidos los empleados que duró hasta bien entrada la madrugada. Por supuesto que no faltó bebida y no me acuerdo de cuantas pintas de cerveza me bebí. Una vez al año no hace daño, dice el refrán...






El Mirador Fitz Roy



Estábamos ya en 2019, dormimos y nos levantamos un tanto espesos, pero esto no nos impidió que nos fuéramos de nuevo a caminar. Iniciamos el trekking a la Laguna Capri, que se encuentra en el sendero al Fitz Roy, pasando por el Mirador del Rio de las Vueltas, Mirador al Fitz Roy, y posteriormente después de 6 Km. aproximadamente llegamos a la Laguna Capri. Comimos en el borde del lago y de vuelta a casa. Total que cargamos las piernas este día con otros 14,7 Km. más, con lo qué, la resaca del día anterior pasó a la historia.




El monte Fitz Roy desde el Laga del Desierto
El día 2 de enero, me apunté para ir al Lago del Desierto, y contraté un mini tour que incluía el transfer de ida y vuelta al lugar que está a 37 Km. de distancia, incluyendo una corta navegación por el Lago del Desierto, que te permitía contemplar desde el agua las vistas al Glaciar Huemul y Vespegnani. Salimos de El Chaltén a las 12:00 horas, y llegamos al Lago del Desierto a las 14:00 horas. Diez minutos más tarde embarcaba y después de unos 25 minutos, desembarcamos al pie de un sendero que te permitía ascender hasta el Mirador del Glaciar Vespegnani, al que subí con mi rodilla derecha maltrecha, pero no me quería perder el espectáculo. Mis compañeros Jose y Norberto, optaron por venirse en el tranfer y hacer por su cuenta la subida al Glaciar Huemul, al que yo también podía subir, pero ya era demasiado para mi rodilla y opte por contemplar las fotografías y vídeos que ellos me mostraron. 


Local de birras y picadas

Total que regresamos a El Chaltén pasadas las 20:00 horas. Al poco de llegar, decidí irme a tomar una pinta de cerveza al local de enfrente, La Vinería, que como siempre estaba a tope, pero esta vez tuve suerte y compartí mesa y picada con un joven argentino de Buenos Aires, que estaba bebiéndose una botella de un estupendo vino Malbec, y que según me contó, está trabajando en El Chaltén, en una Hostería por cuarto año consecutivo, y hoy era su día libre. Hablamos de nuestro viaje, y al rato llegó Jose, que también compartió con nosotros la mesa. Nos hablo de sus proyectos, y que tenía en mente viajar a conocer España y Francia,  ya  que Suiza la conocía, pues su hermana residía en Lugano, y ya la visito. Tuvimos que abandonar nuestras conversaciones, pues tenía que entrar a su puesto de trabajo a media noche.  

Y así llegamos al día 3 de enero, y hoy de nuevo vamos a cambiar de lugar. Nos espera esta tarde/noche un autobús cama, que nos trasportará a otro lugar de la Patagonia.

Y como siempre, nuestra aventura seguirá, y yo espero poder ir contándolo...

Continuará...

      

domingo, 30 de diciembre de 2018

EL CALAFATE Y EL GLACIAR PERITO MORENO

Todos juntos, nosotros y la familia del Isla Yu Patagonia
Antes de irnos de Puerto Natales el día 26 de diciembre,  partíamos a las seis de la tarde, Jaime nos llevo junto con su familia a conocer un paraje poco visto. Nos trasladó a ver la desembocadura del río Hollemberg, y así   aprovechamos el tiempo muerto que nos quedaba. Pudimos pasear a lo largo de su ribera. Posteriormente Jaime, el propietario del Hostel Isla Yu Patagonia, nos traslado a nosotros y nuestros bártulos a la estación de autobuses local para iniciar un nuevo desplazamiento en el viaje. 



Paso fronterizo de Chile con Argentina
Teníamos billete hacía El Calafate, y esto implicaba de nuevo pasar fronteras y controles. Abandonábamos Chile y de nuevo Argentina era nuestro destino. Esta vez, cosa extraña, los tramites aduaneros fueron muy simples, bajar del bus, ir a sellar el pasaporte, y nada más. Era entrada la tarde y quizá no tenían muchas ganas de controlar maletas después de un día de trabajo los policías de turno.




Ocaso en la Ruta 40 Panamericana
Circulamos a lo largo de seis horas hasta llegar a El Calafate por la famosa Ruta 40, la denominada Panamericana, y al llegar a El Calafate, tuvimos que esperar un buen rato la llegada de taxis para que nos desplazaran a nuestro nuevo Hostel Lago Argentino.

El trayecto nos permitió contemplar el ocaso del sol en la estepa patagonica, y hasta poder dar muchas cabezadas, ya que el cansancio acumulado en días anteriores, hace mella en nosotros.

Descubrimos El Calafate desde el taxi, era más de media noche, y la ciudad estaba en pleno bullicio nocturno, bares y restaurantes repletos de turistas divirtiéndose. Rápidamente nos dimos cuenta de que aquello era otra Argentina de la que habíamos conocido hasta ahora. El turismo internacional invadía toda la ciudad. Nos tomamos el día siguiente para situarnos en la ciudad, visitarla e informarnos de que era lo que nos convenía hacer los próximos tres días. 


Laguna Nimez
Por la tarde, Norberto y yo, nos fuimos a visitar una Reserva Natural municipal de la Laguna Nimez. Su principal atractivo era poder observar pájaros y pasear a través de sus senderos auto guiados. A mitad del recorrido, pudimos salir de la Reserva, y adentrarnos hasta la orilla del inmenso Lago Argentino, un autentico mar interior de agua dulce. 

Por su superficie de 1.560 km2, el lago Argentino es el más grande de Argentina y el tercero en Sudamérica. El lago Argentino da origen al río Santa Cruz que desagua en el océano Atlántico. El color especial de sus aguas se debe a un fino producto de la unión de los glaciares, llamado leche glaciaria. 




Vista parcial Glaciar Perito Moreno
Teníamos decidido que hacer los dos próximos días, y el viernes día 28 de diciembre, nos dimos la "inocentada" de ir a visitar el Glaciar Perito Moreno, en taxi de ida y vuelta, nos traslado los 86 Km de distancia a que se encuentra de El Calafate, ya dentro del Parque Nacional de los Glaciares. El taxi es relativamente económico, pues el traslado, la espera de más de tres horas y la vuelta, nos costo 70,00 €, que entre tres, sale a 23,00€ por cabeza. Para entrar al Parque de los Glaciares, como es normal también hay que pasar por caja, 700,00 ARP el primer día, y 350,00 ARP el segundo, lo que es igual a 25,00 €. Caminamos por espacio de más de tres horas por las pasarelas montadas para poder observar la magnitud y esplendor de este emblemático glaciar. En un momento dado, y después de un gran crujido, pudimos ver el desmoronamiento de una parte frontal del mismo. Un espectáculo único que me quedó grabado en un vídeo, que podéis ver en el apartado de mis vídeos. Os lo recomiendo!! Las tres horas se nos pasaron en un periquete, y nos quedó por ver el circuito inferior del glaciar, pero como al día siguiente, teníamos contratada una excursión al más puro "estilo turista con pasta"  nos reservamos la visita para este próximo día. 



Cenando en el Wanaco
De vuelta al Hostel, cena y juerga nocturna en un bar restaurante de moda. El Wanaco se llama, famoso por su especialidad en carne de Guanaco, esta especie de Llama que se encuentra por las montañas y estepas patagónicas.  Una buena hamburguesa de esta carne aderezada con queso y cebolla caramelizada, acompañada por una cerveza fue mi cena del día. Hay que decir que la carne de Guanaco, para mi no tiene gran diferencia con otra carne, y si me hubieran dicho que es ternera, pues igual hubiera colado. Seria ternera?, o realmente era Guanaco? Chi lo sa?




Frente al Glaciar Spegazzini
El día 29 de diciembre amaneció esplendido, y como os había dicho más arriba, teníamos contratado un tour en barco, al más puro "estilo turista con pasta" por el Lago Argentino, para poder visitar y conocer los lugares que si no los visitas de este modo, no se pueden recorrer. A las 08:30 salimos desde el Puerto privado de Soledad, zarpamos hacia el Brazo Norte del Lago Argentino, visitando a su paso la Bahía Escuadra y viendo la Muralla de Condoreras, seguimos hacía el Glaciar Seco, y luego el Glaciar Heim, para llegar hasta el pie del Glaciar Spegazzini. Hasta aquí, no sabría deciros que es lo que más me gusto de lo visto, todo era un espectáculo sin parar, pues durante el trayecto iban apareciendo los iceberg que a día de hoy se van desprendiendo del Glaciar Upsala, el único que por ahora los desprende y los deja en libertad por el lago, hasta que estos se transforman en más agua dulce. El Glaciar Spegazzini es increíble, su lengua llega hasta la orilla del agua, y queda descansando sobre un manto de rocas que lo sostienen a nivel de agua, frontalmente impresiona porque con el barco te acercan casi a tocarlo.



Vista panorámica Glaciar Spegazzini 
Desde el Glaciar Spegazzini, de nuevo se puso a navegar el barco, dirigiéndose hacía  un lugar denominado Puesto de las Vacas, donde desembarcamos y con una simple caminata, nos introducieron en la historia de este extraño lugar. Allí, hoy día se encuentra todavía intacta la que fue la casa de unos colonos, que llegaron con la inmigración y se aposentaron en este lugar. Se dedicaron a la cría de ganado y caballos, teniendo que abandonar el lugar y sus animales, cuando no pudieron demostrar el titulo de propiedad de las tierras al ser declarado Parque Nacional. 





Estancia Puesto de las Vacas
Los animales quedaron sueltos en aquel entonces, la de esta posesión y de todas las otras que fueron incautadas, y ahora con el paso del tiempo, hay más de 5.000 cabezas sueltas viviendo salvajemente. Total que el estado argentino ha tenido que contratar una empresa que se dedicará a ir cazando vivos estos animales para trasportarlos fuera de estos parajes, ya que el daño que han producido al ser animales de pasto, hace que el bosque no crezca y el animal autóctono de la zona, el Pudu, un cérvido nativo de las regiones andinas, haya desaparecido. En ocho años tienen que eliminar los animales salvajes, que según dicen son más de 5.000, y resulta que nos han contado, que durante los dos últimos  años que están en la labor, llevan capturados 180 ejemplares. Con este ritmo, creo que al caducar el contrato dentro de seis años, los animales salvajes en lugar de decrecer, serán unos cuantos más... 




Panorámica del Glaciar Upsala
De nuevo embarcamos y nos dirigimos hacia el Canal Upsala, desde donde pudimos contemplar unas vistas panorámicas del Glaciar Upsala, que frontalmente es más grande que el Perito Moreno. El Perito Moreno de punta a punta frontal se desplaza unos 5 Km, y el Upsala alcanza más de 6 Km, siendo este el causante de los icebergs que se encuentran flotando por todo el lago. No pudimos acercarnos más, ya que está prohibido navegar desde cierta distancia, con lo que nos conformamos en verlo de lejos. 

También pudimos observar el Glaciar Bertacchi. Una vez de nuevo puestos en marcha, nos sirvieron la comida a bordo, que fue interrumpida por la llamada por sorpresa, a ver como un glaciar se daba la vuelta, es decir, lo que estaba hundido bajo el agua, paso a estar encima, y contemplamos el color diferente con el que quedó, un azul glaciar intenso, que con el paso de las horas retorna a su blanco original al que estamos acostumbrados a ver cuando están flotando. Que más podíamos pedirle al tour? Era todo el recorrido un espectáculo continúo...




Llegando por el Lago Argentino al Perito
Nos paramos en una zona, donde habían varios icebergs en movimiento, y pudimos observar el balanceo de algunos de ellos, esperando al momento crucial en que se da la vuelta, y el personal del barco, hizo pesca, y subió a bordo algún trozo de hielo que estaba por ahí flotando, para deleite de niños y mayores.
Continuamos rumbo hacia lo que sería el final de nuestro viaje, dirigiéndonos hacía el esperado Glaciar Perito Moreno, que iba acercándose a medida que el barco navegaba hacía él.

Impresiona verlo desde las pasarelas, como hicimos nosotros el día anterior, pero aun impresiona más verlo desde el agua. Sus impresionantes paredes de hielo de entre 50/70 metros de altura, son majestuosas. La anchura que desarrolla, de punta a punta, es de 5 Km, tiene cara norte, que es la que se puede observar desde el agua, y cara sur que queda en la parte posterior en la laguna Brazo Rico del Lago Roca, que no esta comunicada con el Lago Argentino. Es aquí donde se produce el famoso derrumbe, y este es producido porque el avance constante del glaciar choca con la tierra firme de la península, haciendo en este punto un tapón a las aguas, que crecen por el lado del Brazo Rico hasta 10 metros de altura produciendo en este lado inundaciones no deseadas, llegando el día que la fuerte presión de las aguas sobre la masa de hielo, hace la ruptura del mismo y creando con el colapso, un espectáculo cada cuatro o cinco años.




Desembarcando en el Glaciar Perito Moreno
Desembarcamos en el puerto del Perito Moreno en el Lago Argentino, y de nuevo nos dirigimos por espacio de una hora a pie, a caminar por las pasarelas que el día anterior se nos quedaron pendientes, y es allí desde donde pudimos contemplar lo que arriba os cuento del choque del hielo con la tierra firme. Recorrimos la parte del recorrido inferior y como el día anterior, el tiempo aquí corre muy rápido y sin darnos cuenta tuvimos que salir a la carrera para poder coger el autobús que de nuevo nos trasladaría al Hostel Lago Argentino, del que por cierto no he hecho comentario alguno. 




Hostel Lago Argentino
Pues ahí van los comentarios, que serán de sorpresa a nuestra llegada a medianoche, donde nos esperaba su propietaria, y deprisa y corriendo nos instalo en una mini habitación con una cama y una litera, donde no nos cabía el equipaje, la pobre estaba durmiendo a  nuestra llegada. Pasamos a estar en un Hostel Lago Argentino agradable y muy correcto el día después cuando fuimos cambiados a otra habitación mucho más cómoda, en el edificio de enfrente. Limpio y ordenado, con un almuerzo más que correcto por el módico precio de 12,00 € al día. Recomendable, el precio/calidad es súper correcta, en los dos niveles que hay de precios. 




Una cervecería local
Al igual que el día anterior, salimos a tomar unas copas y comer alguna cosilla. Era el último sábado del año y había que celebrarlo. Nos decantamos por ir de cervecerías artesanales, que aquí es un negocio puesto al día y de moda. Comimos y bebimos, y nos fuimos a dormir bien hidratados y contentos.

Nuestro viaje continúa mañana, y de tarde tenemos que volver a coger un autobús que nos llevará a otro lugar, donde estaremos varios días y pasaremos la salida y entrada de año. Vaya, que una noche vieja especial nos espera en algún lugar de la Patagonia...



De nuevo, como siempre, continuará...