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jueves, 20 de diciembre de 2018

USHUAIA, EN EL FIN DEL MUNDO...

En mi última publicación del 14 de diciembre, anunciaba que aquel día estábamos descansando y preparando el equipaje para continuar viaje hacia otro lugar patagónico...

Efectivamente el día 15 de diciembre, de buena mañana nos pasaron a recoger por nuestro Hostel, y nos trasladaron al aeropuerto de Trelew. A las 10.30 horas  puntualmente emprendimos vuelo con Aerolíneas Argentinas y aparecimos en Ushuaia dos horas más tarde. Tomamos la decisión de ir en avión a Ushuaia pues económica y saludablemente  nos beneficiaba, ya que era más económico viajar en avión, que con  los tres autobuses que teníamos que coger. A la vez nos ahorrábamos un viaje de más de 36 horas, que hubiéramos tenido que efectuarlo en dos o tres etapas. Pues aunque parezca imposible por 89,49 € encontramos todos cinco billetes de avión, contra más de 120,00 € que nos costaban los billetes de los buses.  Y por supuesto la comodidad de desplazarte en dos horas cómodamente sentado en un avión, nada tiene que ver con viajar en un bus semi cama o cama durante más de treinta y seis horas. Total que no había color y en avión que nos fuimos.

En Argentina pasan cosas curiosas, a las que yo no estoy acostumbrado en Europa. Al llegar a Ushuaia, un control de policía antes de poder recoger el equipaje facturado, te hace pasar tu equipaje de mano por un escaner para detectar si llevas alguna comida, liquido o pertenencia que ellos consideran inadecuada para poderla entrar en Patagonia, tales como: Carnes rojas, Embutidos, Productos cárnicos, artesanales o caseros y frutas y hortalizas. Dicen que es por protección sanitaria..., nosotros les colamos la botella de aceite de oliva y nuestro jamón de pata negra que llevamos para celebrar la Navidad. Y si bien es cierto que me detectaron la botella que llevaba yo en mi mochila, se equivocaron de mochila y pago el pato Norberto, que no sabía porque le registraban la suya y le pedían una botella. Total que el policía se confundió de mochila y Norberto le dijo que el solo llevaba unas zapatillas, yo ya me había fugado del lugar por si acaso se repensaba, pero no fue así. De momento tenemos jamón de pata negra, y el aceite ya nos lo hemos consumido en estos días.

Ushuaia es la ciudad más al sur de Argentina, y capital de la provincia de Tierra de Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Fue fundada el 12 de octubre de 1884 por Augusto Lasserre en el Fuerte Ushuaia sobre el solar del Convento de San Uriel Arcángel de los Gloriosos Vientos Australes. La ciudad esta ubicada en las costas de la Isla Grande de Tierra del Fuego que dan a la bahía de Ushuaia en el Canal de Beagle y está rodeada por la cadena montañosa del Martial, y está considerada como la ciudad más austral del mundo, siendo la única ciudad argentina que se encuentra en el lado occidental de los Andes. El gentilicio Ushuaia es derivado de la lengua Yámana, que significa "Bahía que penetra hacia el poniente" o "Bahía penetrando al poniente" o "puerto interior hacia el poniente". 


Pues bien, llegamos y allí nos esperaban dos taxis que nos trasladaron a nuestra CabañaKaupen, previamente contratada por Internet, y que durante cinco días será nuestra casa aquí. Situada en el barrio alto de Kaupen, con excelentes vistas al mar y montaña, nos recibió su propietaria que amablemente nos dio indicaciones de donde ir, como movernos, que excursiones hacer, y se preocupo de reservarnos el tour en barco que tres de nosotros hicimos por el Canal de Beagle y nos acompaño al supermercado de su confianza para que pudiéramos hacer nuestro avituallamiento. Nos tenia la cabaña caliente con la calefacción de gas a tope, pues aquí aunque empieza el verano el próximo día 21 de diciembre, hace un frío y viento espectaculares, la temperatura oscila entre los 14 y 3 grados, y hasta nos nevó algún día. Según los lugareños estos es normal, estamos en el Fin del Mundo. 


El domingo día 16, previo alquiler de un coche por tres días, y por cierto a muy buen precio, recomendación de la propietaria de la Cabaña Kaupen, iniciamos nuestra primera visita al Parque Nacional de la Tierra del Fuego, donde durante todo el día recorrimos todos los senderos que allí están marcados. Durante el día, nos llovió, nos nevó, hizo sol, el viento nos acompaño durante casi todo el día, pero realmente descubrimos un paraje impresionante con vistas y lugares de nuestro interés.  Cansados volvimos a casa a descansar y a prepararnos para el día siguiente.



Al día siguiente, lunes 17, y para no ser menos, nos marcamos un trekking a la Laguna Esmeralda. En el camino , tuvimos que atravesar bosques de arboles, por un sendero en muchos tramos embarrado y resbaladizo. En otra parte del recorrido se pasaba por una pista de esquí de fondo en precarias condiciones, pues no hace tanto que el deshielo acabó aquí. Para rematar el camino los turbales (humerales) y el arroyo, nos deleitaron con su presencia, menos mal que estabamos rodeados por los imponentes picos de los cerros.  



Considerada una ruta de dificultad media, y con un recorrido de 10 Km., entre ida y vuelta,  en el que a lo largo de todo ella debes seguir unas marcas azules, tenias que estar atento, pues te podías encontrar en dificultades, como así fue en su tramo final, siendo todo un humeral, y pasando por encima de troncos para no hundirte en él, las indicaciones brillaban por su ausencia, y llegamos tras más de 2 horas de caminata, llegamos a las orillas de Laguna Esmeralda. Una fabulosa laguna de color verde, entregando un extraño espectáculo natural.  Un viento tempestuoso nos recibió para darnos la bienvenida. Refugiados en el bosque, entre arboles, contemplamos el circulo montañoso que lo circunda y el glacial Ojo del Albino, nos comimos nuestro picnic habitual. Al poco rato iniciamos el descenso, y el coche nos esperaba para ir a ver los miradores del Paso Garibaldi, y contemplar el Lago Escondido y el Lago Fagnano, y de nuevo vuelta a casa a descansar.





Y llegó el martes 18, y Norberto, Jose y yo, nos apuntamos al tour que hace la travesía al Canal de Beagle con final en la Estancia Harberton, las chicas se quedaron en casa a descansar. Son ocho horas de excursión, entre ida por mar, y vuelta en bus. Salimos puntualmente a las 9 horas de la mañana del Puerto de Ushuaia, previo pago de 20,00 ARS para poder coger el catamaran. Otra de esas cosas curiosa a la que no estoy acostumbrado. Tu compras un tour turístico, lo pagas, pero resulta que como la embarcación sale del puerto, hay que pagar entrada al puerto para poder cogerlo. Curioso no? Que forma de sacar dinero a los turistas, pues pensad los que cada día hacen una excursión de las muchas que hay, cuanto recaudan. Imaginaros que para ir a Mallorca, aparte de pagar tu correspondiente pasaje, para entrar al puerto de Barcelona a embarcar, tuvieras que pagar entrada, pues esto es lo que pasa aquí. No demos ideas que igual si se enteran,  los del Puerto de Barcelona, nos lo aplican...


Como os decía salimos a las 9 horas puntualmente, y rápidamente navegamos por el Canal de Beagle,  visitando la Isla de Lobos marinos, la Isla de los Pájaros y el Faro Les Eclaireurs. Luego continuamos a ver una colonia de pingüinos magallánicos de la Isla Martillo, y una pequeña colonia de pingüinos reales. Una vez visto todo estos, el catamaran se dirigió hacia la primera estancia fundada en Tierra del Fuego en el año 1886, en cuya casa aun hoy viven y trabajan los descendientes del fundador. Así mismo en la Estancia hay el Museo Acatushún, dedicado al estudio de las aves y de los mamíferos marinos australes, con una gran representación de esqueletos de los mismos, lo visitamos y tuvimos una explicación exhaustiva por parte de la directora del mismo. Pudimos ir a la casa de los huesos, un anexo al museo donde vimos a cuatro becarios trabajando en la limpieza de huesos de animales muertos, y que luego pasan a ser material de estudio para científicos y biólogos. Una vez finalizada la visita, nos subimos al bus y de nuevo regresamos a Ushuaia, donde paseamos tranquilamente, y nos marcamos una cena de pescado en un restaurante de cocina especialidad chilena.

Hoy día en el que estoy escribiendo esta publicación, los cuatro compañeros de viaje se han ido de nuevo de trekking a la Laguna de los Témpanos y Glaciar Vinciguerra, yo he decidido quedarme en casa, ya que el "abuelo" está lesionado en la parte posterior de la pierna derecha, los años no perdonan, pero que se vayan preparando. porque una vez recuperado les daré guerra.

Mañana temprano nos vamos hacia otro destino, ahora vamos a cenar una pizzas a domicilio, y como siempre, 



CONTINUARA.....









viernes, 14 de diciembre de 2018

UN NUEVO VIAJE SE NOS ABRE A TODOS NOSOTROS...

En  mi última crónica, os explicaba todas las "peripecias" con las que nos habíamos encontrado, y la diversidad de criterios entre nosotros y los organizadores del Tour, que nos llevó a abandonar la Casa Rodante, y viajar por nuestra cuenta y riesgo para continuar con el viaje de nuestras vidas. 

Para nosotros la gente de www.rodandoando.com/tour, han quedado atrás, y forman parte ya de nuestra historia y aventura,  aunque entre nosotros a día de hoy todavía estamos alucinados por su comportamiento. Sin rencor, pero muy dolidos por su forma de actuar,  les deseamos lo mejor a Silvio, Carla, Patricio y Ornela en sus vidas, las nuestras continuarán por el continente americano sin ellos.


Llegamos a Bahía Blanca de noche y en taxis nos desplazamos al hotel que durante el viaje en bus seleccionamos, allí nos dedicamos a descansar durante dos días,  a la vez que planificábamos la continuación del viaje. Bahía Blanca aunque es parada obligada a los viajeros que viajan hacia la Patagonia, no es una ciudad que tenga muchos encantos. Nuestro hotel se hallaba situado en el centro de la ciudad, y a pie recorrimos sus calles adyacentes, y poco más.


Pudimos visitar acompañados por una amable persona local, algunos lugares de la ciudad, y así pudimos ver como la ciudad vive de espaldas al mar, pues en el se hallan instaladas las petro-químicas, y su puerto no es visitable.  Vimos un  parque donde la gente va en verano a bañarse a una mega piscina municipal con agua de mar, ya que se encuentra situada al lado de la cangrejera, así nos lo denominaron. La cangrejera es el barrizal que queda una vez la marea se retira, y que si por despiste entras y lo  pisas, te puedes encontrar dentro de él con suerte hasta la rodilla. Solo tirar una piedra, puedes comprobar como esta, es tragada. En este barrizal, hay gran cantidad de cangrejos, que cuando salen de sus escondites, son un buen manjar para las gaviotas. Nos pasearon en su coche por la ciudad, recorrimos sus calles y después nos llevaron a ver la ciudad desde el mirador, punto más alto desde donde se divisa la ciudad.


Vimos los barrios humildes de paso, donde habitan los cartoneros. Pasamos por la Universidad y la parte más moderna de la ciudad, y fuimos invitados a ver la final de la Copa Libertadores que se jugaba en Madrid entre Boca Junior y River Plate, bebiendo cerveza que ofrecimos nosotros. Una vez finalizado el partido, comprobamos como la gente, igual que en nuestro país, festeja por las calles la victoria de su equipo. Agradecemos a la Virgen de la Merced*, y a su familia, lo bien que nos trataron y el tiempo que nos dedicaron. Gracias.

Recomendados por el atento personal del Hotel Bahía, descubrimos un restaurante local de nombre Resto Víctor, donde por 6/7€ cenábamos o comíamos, ya que por la gran cantidad que servían en cada plato, con pedir 3 platos, era suficiente para nosotros cinco.

Salimos de noche, con todo nuestro equipaje encima en taxi hacia la estación de buses, para allí, embarcarnos en un autobús cama que después de más de 11 horas nos llevaría a Puerto Madryn. Pudimos más o menos dormir durante el viaje.


Habíamos reservado el Hostel La Tosca como base de operaciones para pasar nuestros próximos 5 días, y desde allí poder desplazarnos a efectuar la visita a la reserva natural de Península Valdés y otros lugares cercanos, previó alquiler de un coche por tres días.


Nuestro primer día, y en nuestro flamante coche Nissan, modelo desconocido, como en lata de sardinas viajamos tres, Norberto, Esther y yo en la parte trasera, mientras nuestro experimentado chófer, José taxista de profesión y vocación junto a Casti, se lo pasaban bien en su parte delantera. 



Recorrimos la Península Valdés, saliendo de Puerto Madryn a Puerto Pirámides, embarcamos en la primera salida al mar del día. A las 9:30 horas, puntuales y por más de dos horas subidos en una embarcación preparada para ir a ver la Ballena Franca Austral, que en este periodo de tiempo ya van emigrando. Tuvimos la inmensa suerte de poder contemplar un espectáculo único, yo que había ido en tres ocasiones a lo largo de mi vida a ver ballenas, jamás había visto cosa igual. Como os decía, nuestra inmensa suerte fue poder contemplar dos ballenas adultas hembra con sus dos crías, y a su vez casi poderlas tocar con la mano al pasar por delante de nuestra embarcación y salir la madre a saludarnos, mientras que las crías jugaban en el agua  saltando y sacando a relucir su cola,  dando coletazos al agua por un largo periodo de tiempo. A medida que pueda, pues esto del wifi va escaso, iré colgando los varios vídeos de este espectáculo único, así como las fotos.

Nos contaron que en la Península Valdés, este año se habían dado cita a parir sus crías más de mil de estas ballenas, y que las barcas que llevan gente a verlas, tenían dificultades a navegar entre ellas. Nosotros nos conformamos con poder ver estas cuatro, ya que en la época del año en la que estamos, ellas abandonan este hábitat una vez sus crías tienen suficiente grasa para desplazarse hacia aguas más frías e iniciar de nuevo el ciclo de su vida.


Una vez de nuevo en tierra, continuamos visitando la Península Valdés, y nos dirigimos a Punta Cantor, dentro de Caleta Valdés, y en el camino descubrimos nuestra primera colonia de pingüinos donde pudimos ver algunas parejas. En Punta Cantor, pudimos observar desde los miradores los lobos marinos que descansaban en la orilla del mar. Hicimos nuestro picnic al mediodía, y continuamos hacía Punta Delgada, donde el Faro presidia el núcleo de casas que allí se formo. Desde el mirador contemplamos más fauna, y ya nos dirigimos de vuelta, pasando por la Salina Chica, un lago salado interior, del que se extrae sal, y que toma un color rosado por el crustáceo que habita en él, y que es el mismo que comen los flamencos, por eso su color rosado.




Al día siguiente, previa ducha, para liberarnos del mucho polvo acumulado por tanto circular por el ripio, cena y descanso, nos dirigimos Punta Tombo. Allí visitamos el Centro Tombo, una especie de museo dedicado a la protección del pingüino y su hábitat. Nos dirigimos a la entrada de la zona protegida, y a través de un recorrido auto-guiado de 3,5 Km. de ida y vuelta, pudimos contemplar la inmensa cantidad de parejas de pingüinos que allí habitan y se reproducen. Nos indicaron que en este lugar hay más de 260.000 parejas de pingüinos controladas. Observamos sus cantos o gritos, vimos como se desplazaban andando de un lugar a otro, como arreglaban su nido, echando fuera de su hoyo la tierra que les molestaba, como cuidaban a sus crías, o como incubaban sus huevos.  Total otro espectáculo de la naturaleza que hemos vivido apasionadamente.


Al marcharnos de lugar, en el camino descubrimos un letrero que indicaba, Playa de Isla Escondida, y hacía allí que nos dirigimos. Después de descender por un camino de ripio con curvas, llegamos a una playa donde estaban descansando libres y sin que nadie les molestara, unos cuantos elefantes marinos hembras, acompañados de algunos elefantes machos muy jóvenes. Nos pudimos pasear entre ellos, y fotografiarlos de cerca, no sin darnos algún susto, ya que si te acercabas demasiado, ellos se sentían molestados y se levantaban, abriendo su boca de color rosa, mostrando sus buenos dientes. Las chicas hicieron volar por primera vez el dron, y tomaron imágenes del momento tan especial que vivimos. Regresamos de vuelta a Puerto Madryn,  pasando por el Carrefour para comprar nuestra cena y comida del día siguiente, retirándonos a descansar como cada día.


Amanecimos de nuevo con el espíritu viajero renovado, y teníamos preparado para este día dirigirnos a visitar un museo de paleontología en la ciudad de Trelew.  Es el MEF, o el Museo Paleontológico Egidio Feruglio. Lo visitamos y descubrimos el inicio de nuestro planeta, así como la historia de los Dinosaurios y otras especies que en él se estudian. Nos dieron una explicación extensa de todo lo que allí la ciencia está desarrollando, y pudimos contemplar sus salas muy bien instaladas con las réplicas a tamaño natural de los muchos individuos que por estos lares habitaban, así como fósiles de la vegetación y de especies marinas. Vimos un documental en la sala de audiovisuales y dimos la visita por acabada.




Como nos quedaba tiempo suficiente, nos dirigimos a visitar la ciudad de Rawson, y paseamos por su puerto y playa. En la Playa Unión, volvimos a hacer nuestro picnic de rigor, y desde allí, y por sorpresa, vimos los delfines saltar en el mar. Seguimos luego dirección a Gaiman, localidad cercana donde se instaló una colonia de gente venida de Gales. Este lugar se encuentra un poco separado de lo que es el centro del pueblo, y es un lugar con gran arboleda y con jardines floridos y cuidados por demás. En el lugar se ofrece al módico precio de 600,00 ARS (15,00€) la posibilidad de hacer el té, y poder contemplar la vajilla que se utilizó en la visita que les efectuó la Princesa Diana de Gales, la famosa Lady Di en el año 1995. Y como no podía ser de otra manera, si visitas un lugar que lleva por nombre Gales, que podía pasar?, pues que nos cayó una tormenta increíble, con gran cantidad de agua, rayos y truenos, que afectó al servicio eléctrico, y dejó sin electricidad a media ciudad de Puerto Madryn por un buen rato. De nuevo, al Carrefour de compras, y cena con jamón traído especialmente para esta oportunidad por Jose, y así poder celebrar nuestro primer tramo del viaje, acompañado de un "pa amb tomàquet" a la catalana que les "guisé" yo a mis compañeros.

Y hasta hoy, que tenemos el día de descanso, en nuestro Hostel, preparando el equipaje para mañana, que de nuevo vamos a continuar con el viaje hacía otro lugar patagónico.

Continuará...



*Virgen de la Merced, patrona de Bahía Blanca, y a su vez patrona de la ciudad de Barcelona.



domingo, 9 de diciembre de 2018

FINALMENTE SALIMOS DE BUENOS AIRES...

Pues si, al final salimos de Buenos Aires y como en mi ultima crónica pronosticaba la salida para el martes día 4, pero finalmente iniciamos el viaje miércoles día 5 de diciembre a última hora de la tarde, y con 11 días de retraso, por múltiples cuestiones de la organización del viaje, y que no correspondía a nosotros solucionarlas. 

Aquí enumero algunas de ellas que han hecho que el viaje saliera con este retraso. Aparte de lo que ya os conté, del pasaporte de la hija Ornela, también faltaba solucionar el final del montaje de la carpa superior donde deberían dormir 3/4 de los pasajeros, faltaba terminar de montar partes exteriores que les quedaron después de haber pintado el vehículo, cambiar los faros que no funcionaban, y que fueron encargados por Silvio comprar a Norberto en EE.UU., ir a buscar los colchones que se iban a utilizar y que no había en su momento, comprar sabanas y almohadas para todos, pasar revisión para la alineación de la dirección del vehículo, así como de los frenos, ir a buscar repuestos varios que según la organización eran de vital importancia por si eran de necesidad en una posible avería en ruta, comprar los dos motores de los limpiaparabrisas e instalarlos, ya que los que la motor home llevaba, no funcionaban. 

También de su interior se efectuaron reparaciones, tales como la puerta del horno, la mesa del salón donde habíamos de comer todos, y construir un estante encima de la nevera para poder aprovechar mejor el hueco que quedaba, sujetar las lamas de los somieres que estaban sueltas. Tuvimos que contribuir a hacer espacios para poder colocar nuestras pertenencias, pues no se había previsto antes de que llegáramos, así como a organizar los sitios donde se tenían que almacenar los víveres para un viaje tan largo,  en fin, una cantidad de cosas que hicieron mella en todos nosotros durante estos días, y que fuimos salvando con una gran dosis de paciencia y humor, ayudando en todo lo que pudimos, y viendo como lo que parecía un viaje montado por unas personas que presumían de una gran experiencia viajera, lo tenían todo en la improvisación y dejadez, y parecía que para ellos el tiempo era igual, se iban haciendo las cosas a su aire, mientras los cinco pasajeros esperábamos pacientemente su decisión de partir. 


Pero como os dije más arriba, el miércoles día 5 salimos de ruta y ya dormimos a unos 30 Km. al sur de Buenos Aires, esto nos reconforto a todos y nos aumento la ilusión que prácticamente todos teníamos por los suelos después de ver como actuaban nuestros anfitriones, que no dudaban ni un momento de recordarnos que este era un viaje compartido, y que lo que no estaba incluido, iba aparte. Iniciamos el viaje, sin intermitentes, con los faros que no funcionan correctamente, y la carpa estaba aun por acabar, teniendo en cuenta que la lavadora que indicaba había, tampoco funcionaba.


Días atrás, al tercer o cuarto día de estar todos juntos, y ante nuestra estupefacción, ya tuvimos un encuentro alucinante, pues escuchamos como la Sra. Carla, con voz alterada, le decía a su marido que nos fuéramos de su casa, y aun no habíamos iniciado el viaje, pero como nosotros demostrábamos nuestro malestar, y entre nosotros hacíamos comentarios al respecto de lo que estábamos viendo,  hizo que montara en cólera contra tres de los viajeros, entre los que me encontraba yo, y que en aquel momento estábamos en el motor home. Se nos dijo que no colaborábamos, y que aquello no era un hotel, y nosotros replicamos con que estábamos allí a la espera de que poder hacer para mejorar la situación. Al final todo quedo como una salida fuera de tono por el estrés, que según de ellos soportaban, pero esto nos abrió los ojos para una próxima vez, y entre el grupo decidimos tomar medidas de precaución.



El día 6 amanecimos temprano y nos pusimos en ruta hacia nuestra primera etapa, se trataba de llegar a Villa Epecuén, un pueblo que durante 20 años quedo sumergida bajo las aguas saladas del lago que lleva su mismo nombre. Se nos explicó, que en cuestión de 36 horas y por algunos fallos en la contención de las aguas, el pueblo quedó sumergido entre 20 y 7 metros de agua, y ya después de más de 33 años, aún siguen partes del mismo bajo las aguas. 







Visitamos a pie el pueblo y pudimos contemplar con nuestros ojos la desgracia, pues las casas algunas tienen las paredes en pie, y otras están totalmente destruidas. Es dantesco contemplar el estado de las mismas, pero a día de hoy, es una visita a efectuar en la zona, y se quiere recuperar alguna parte próxima como una playa, pues parece ser que las aguas saladas son buenas para la salud, y quieren encontrar un medio para dar de nuevo riqueza a esta zona, pues antaño era una zona de descanso termal turística.


Hicimos noche en la playa, y allí montamos nuestra primer asado argentino, con la parrilla que disponía la motor home, así como un fuego en el suelo para calentarnos, pues aunque estamos a final de primavera, por la noche refresca y el calor del fuego nos ayudo a estar más cómodos y poder disfrutar de las variantes de carne que comimos, y que cocinaron conjuntamente padre e hijo.


Se inició el día con un sol radiante y una temperatura ideal, que nada hacía presagiar lo que iba a suceder. Antes de que hubiéramos iniciado a preparar el desayuno comunitario, como cada día hacíamos el grupo de viajeros, apareció Silvio y se nos dirigió a todos, solicitándonos el pago de los 4.500,00 US Dollars que había que abonar al inicio del trayecto.

Antes os dije: "que los pasajeros en grupo habíamos tomado precauciones", después de ver la salida de tono de Carla, estas no eran otras que proponer a la hora de que nos solicitarán el dinero, decirles que visto lo visto, no estábamos seguros de que el viaje fuera realizable con garantías, y que no íbamos a darles los 22.500,00 US Dollars de golpe y les proponíamos hacerle entregas mensuales hasta cubrir la totalidad de lo que esta programado como coste individual para cada uno de nosotros, y así poder ir viendo como se iba desarrollando el viaje, a lo que se nos contesto, que si no pagamos la totalidad se vuelve a Buenos Aires y no hay viaje, ya que la única cosa que se quiere por la parte organizadora es asegurar el viaje, y que no acepta otras condiciones que las que se detallan en la web.

Con nuestra propuesta, de nuevo se creo una situación limite, y por parte de Silvio y Carla, sin argumentos alguno para poder rebatir nuestras razones, solo respondían con afrentas a nosotros, tirándonos en cara cualquier cosa que a ellos les parecía, y hablando, hablando, sin ton ni son. Hasta nos indicaron que el lavabo lo habían limpiado y estaba sucio, y que no colaboramos lo suficiente, y para muestra un botón, en estos días, pudieron degustar cocinadas por mi, las especialidades de las que soy capaz, previa compra de una sartén en condiciones por mi cuenta, como la tortilla de patatas y cebolla, de calabacin y como no, la verdura hervida, patas y judías, con aceite, ajos picados y pimentón, habiéndoles informado de ante mano que yo no sabía cocinar. Las chicas y José por su parte cada día colaboraban en la compra, en el desayuno, y en pelar patatas cuando era necesario, el pobre Norberto era el encargado de fregar los platos a diario. Aparte de pasar la escoba cuando era necesario, o limpiarles la campana de la cocina, que de tanta grasa y mugre que había, se podían hacer macarrones de polvo, pues quizá hacia meses que no la habían limpiado, por no decir años.

No hubo manera de poder encontrar un termino medio, y de nuevo aparecieron los reproches y la mala educación, creando la situación final que nos llevo a iniciar la recogida de nuestras cosas y empezar a hacer las maletas.

Ellos continuaban en sus trece, y no aceptaban negociación alguna, y apareció Patricio, el hijo colaborador y educado que habíamos conocido hasta entonces, saco su genio a relucir, y la mala educación faltando al respeto y no aceptando disculpas de parte nuestra si en alguna cosa habíamos dicho que no le gustara. Intentamos hablar con tono moderado, y tampoco.

Al ver nuestra decisión en abandonar el motor home, entonces cuando ya teníamos las maletas y bolsas preparadas, nos sugirió que le pagáramos todo de nuevo y que lo iba a poner en cinco sobres bajo un control de uno de nosotros, ya que según el no nos fiamos de que se fuera con el dinero, cuando nuestra sugerencia iba relacionada en querer ver si el viaje era realizable o no, viendo la desorganización y improvisación que mostraban. Nos reunimos de nuevo los cinco y nos reafirmamos en nuestra decisión de abandonar el viaje.




Así se lo comunicamos, y le pedimos que nos dejara 200 Km al sur, en Bahía Blanca, que quedaba más cerca que Buenos Aires que estaba a 500 km., y allí había aeropuerto y podíamos irnos a nuestros destinos, a lo que se negó., Nos demostró una vez más su poca empatía y generosidad hacia nosotros, teniendo en cuenta que habíamos adelantado las pagas y señales que nos solicitó. Su único interés era controlar el dinero, lo que nos hace reafirmar que lo único que se pretendía en este viaje, era por parte de ellos, efectuar una operación "renove" del auto caravana con el dinero que les adelantamos, y continuar viviendo a costa nuestras 4 personas de la familia, un año más. 

Nos dejo en la estación de autobuses del primer pueblo, Cahutie, y allá nos apeamos. No quiso devolver ni aquello que se consideraba fuera del viaje, como los teléfonos móviles y un libro electrónico que las chicas le trajeron a demanda suya desde España, y por supuesto se negó a devolver el dinero que se le había entregado. A mi me encargo un regulador/transformador para sus placas solares, que tuve que acarrear y pagar por ello una maleta más en la salida de España y el correspondiente sobre peso en mi viaje a Iguazú, más los 1.800,00 US Dollar que le envíe a su Banco Santander Rio, y que doy por perdidos. A Norberto, le encargo unos faros led de última generación para su casa rodante, que trajo desde EE.UU. Total, que aquello que algunos me dijeron que podía ser un timo, se confirmo y solo me queda decirles que tenían razón.


Estuvimos en la estación de buses, esperando el bus hacía Bahía Blanca, más de 4 horas, comimos y nos relajamos, comentamos todo lo ocurrido, y nos conjuramos a seguir el viaje por nuestra cuenta, dentro de nuestras posibilidades y quien sabe, si ahorrando dinero. 


Compramos los billetes del bus a Bahía Blanca, que quedaba a 236 Km., y nos costaron 12,50 €.


Cinco minutos antes de subirnos al bus, nos vino a ver Silvio y su hijo Patricio, para decirnos que no nos fuéramos y que aceptaba el que le pagáramos por meses como nosotros le habíamos propuesto, pero para nosotros ya era demasiado tarde, consideramos que se había acabado el viaje con ellos, y que se habían roto demasiados puentes para poder recuperar la confianza perdida en ellos, y optamos por irnos y dejarlos aparcados en el mismo lugar que ellos nos dejaron a nosotros.

Con dos buses llegamos a Bahía Blanca, en el trayecto las chicas que valen un imperio, encontraron un hotel donde alojarnos, y aquí estamos recuperándonos de nuestra gran desilusión, y organizando nuestro viaje de nuevo. De pronto continuaremos con bus el próximo lunes hacia el sur, pues queremos pasar la Navidad en la Tierra del Fuego...

Continuará...

lunes, 3 de diciembre de 2018

RETRASO DE SALIDA Y VIDA EN BUENOS AIRES...


Estamos ya en diciembre, y continuamos en Buenos Aires, aunque según la previsión era salir hacia la Península Valdez el día 25 de noviembre.

El día 26 de noviembre, junto con Norberto, me subí en el autobús amarillo como buen turista, y realizamos el tour completo a toda la ciudad. 
Visitamos el Planetarium, el Jardín Japonés, recorrimos la costanera norte, el barrio cosmopolita de Palermo, vimos el Parque de la Memoria, el Estadio Antonio Vespucio Liberti del River Plate, circulamos por el interior del Barrio de Belgrano, el Monumento a los españoles, el Distrito de Arcos, el Palermo Soho, la Plaza Italia, etc., etc., subimos y bajamos varias veces del bus, y llegamos al Barrio de La Boca, pasando por San Telmo,  vimos el Estadio Alberto J. Armando de Boca Junior y paseamos por Caminito. Comimos en un típico restaurante a ritmo de tango, ya que unos bailarines iban amenizando nuestra comida bailando al ritmo de la música, pero al llegar la hora de pagar, nos vieron la cara de turistas y nos dieron un buen sablazo comparativamente con lo que se paga en otros lugares. 

Continuamos en el bus visitando lo que nos faltaba del tour y pasamos por la Costanera Sur, vimos la Reserva Ecológica y el Barrio de Puerto Madero, con sus rascacielos, para terminar el recorrido en el Teatro Colón y el Obelisco, al caer la tarde, pudiendo contemplar la ciudad iluminada de noche.

Estuvimos entretenidos todo el día visitando a toque de pito de bus la ciudad, y la verdad es que, a mí, me sorprendió gratamente, aunque es chocante las diferencias entre barrios y gentes, según el lugar donde te encuentres. Buenos Aires es grandísimo y nos han comentado que hay más de 14 millones de personas entre habitantes y gente que se desplaza a trabajar. 
   
Diversas circunstancias han hecho que todavía no hayamos empezado el viaje, entre ellas, que la hija de Silvio y Carla, Ornella con pasaporte argentino tuviera que solicitar la visa de entrada a los EEUU, y ante la posibilidad de que le fuere denegada, teniendo también pasaporte italiano, pero que estaba caducado, tuvo que ir a renovarlo, solicitándole diversos documentos que no tenía al momento, teniendo que resolver estos, y volver a  solicitar  la atención personalizada en el consulado, que se la dieron con siete días de tiempo, con lo que esto hace que estemos parados. Aparte de esto, el motor home, se ha ido poniendo al día con diferentes reparaciones que le hacía falta acometer para estar totalmente a punto para iniciar el viaje, que a nuestra llegada Silvio nos informó, solicitándonos unos cuantos días de retraso para la salida.

Hemos estado trabajando con los arreglos, hemos visitado el taller de equilibrado de dirección, en el Barrio de Barracas, y aprovechamos este día para visitar el Centro Metropolitano de Diseño, luego paseando entre grafitis llegamos al puente que cruza el Riachuelo, para descubrir una parte del barrio de Avellaneda, y ver desde fuera el Teatro Colonial, y a su vez aprovechar para hacer nuestro primer vermut en una típica parrilla argentina.

Se han comprado recambios que se consideran necesarios para poder reparar posibles averías del vehículo, se han suministrado de los repuestos para el filtro de agua, y se ha continuado con los acabados exteriores e interiores  del vehículo y de la carpa superior , a la que hemos denominado "El Ático", en los lugares donde hemos estado aparcados, primero en el Barrio Uno de Ezeiza, en una plaza junto a una iglesia, a la Universidad de Ezeiza, y una comisaría de policía de la PSA (Policía Seguridad Aérea), de donde tuvimos que irnos, ya que la PSA, nos comunicó que estábamos en un lugar de máxima seguridad por culpa de la reunión de los del G20, y no podíamos continuar allí, lo que hizo que nos trasladáramos a la zona de Puerto Madero.

Puerto Madero es un barrio nuevo de nivel muy alto, que se encuentra en la Costanera sur de Buenos Aires, y desde allí hemos podido ver de cerca todos los movimientos de los G20, ya que, en esta zona se hallan varios de los  lujosos hoteles, como el Hilton, que usaron estos privilegiados personajes de la política mundial. 

Desde el 29 de noviembre hasta el 1 de diciembre, Buenos Aires sufrió un cambio importante para sus gentes, ya que la gran mayoría de las calles del centro y sus aledaños, estuvieron cortadas al tráfico, y dejaron de funcionar metro, autobuses y taxis, así mismo suspendieron todos los vuelos de entrada y salida, y declarando “feriado” desde la tarde del 29 hasta viernes día 30. El sábado 1 de diciembre, aún estaban las calles cortadas y la circulación alterada. Nosotros aprovechamos para salir a pasear estos días cuando el sol se escondía, pues el sol nos castiga.

El viernes noche, con la ciudad iluminada, salimos con Patricio, el hijo de Silvio y Carla, todo el grupo a ver de noche el Puente de la Mujer, diseñado por Calatrava ¨famoso arquitecto español” que donde va deja su huella, y también visitamos el Buque Escuela Argentino Fragata Sarmiento que se halla atracado en la Dársena, transformado en buque museo.

El sábado noche, salimos todos a cenar al Desnivel, típico restaurante parrilla argentino renombrado por ser muy conocido turísticamente, y devoramos todos, unos buenos pedazos de carne argentina, y el que menos comió, se tragó 400 gramos de carne, y este no fui yo.

Domingo con pleno sol, salimos a comprar comida a un mercadillo popular que se instala en el barrio de Puerto Madero, en uno de sus múltiples jardines. Luego en grupo los cinco viajeros, nos fuimos a visitar el Parque Natural y la Reserva Ecológica Costanera Sur, volviendo tostados por el sol y algunos de nosotros repicados por los mosquitos que nos atacaban sin piedad. Pudimos contemplar con nuestros ojos, la amplitud del río de La Plata en su desembocadura, aunque no tuvimos la suerte de poder ver muchas aves o animales, ya que la vegetación exuberante que hay, impide la visión, salvo en lugares predestinado a ello. Vimos algunos patos de cuello negro y otras especies, y también dos lagartos, que, comparadas con los nuestras, las de aquí son gigantescas.

Y llego el lunes, día en que estoy escribiendo esta página, y ahora en breve, vamos a ir a revisar frenos y a comprar comida para rellenar la bodega, ya que tenemos previsto si no hay novedades relevantes, martes 4 de diciembre empezaremos el Tour Argentina a Alaska, con lo que como siempre….


  









Continuará...